Episoder

  • Todos conocemos la historia de David y Goliat. Pero siempre es bueno recordar los detalles de esta magnífica historia. Mientras todo Israel temblaba de miedo delante del gigante, David, lleno del Espíritu Santo, pidió enfrentarse con el gigante. El gigante no lo podía creer: ¡un muchacho rubio, de mejillas rosadas era el que se enfrentaría a él! Claramente lo menospreció. Ni siquiera espada traía para enfrentarlo. Pero David estaba armado con el arma más poderosa que existe sobre la tierra: su fe en el Señor. El Señor es el que da la victoria. Para el Señor no hay enemigos que no se puedan derrotar. Goliat parecía un verdadero tanque de guerra. Con una coraza, escudo, yelmo, y lanza, parecía indestructible. Pero al ver a David, debió haberse quitado el yelmo. Y fue en la frente donde se le clavó la piedra que le lanzó David con su honda. Cayó al suelo, y David lo remató con su propia espada. Le cortó la cabeza, y así ese día Dios le dio una gran victoria a Israel sobre sus enemigos. No se cuál es el gigante que te está atormentando. Pero de David podemos aprender esto: Dios es el que da la victoria. Pon tu confianza en el Señor, y Él te dará la victoria. Que el Señor te bendiga.

  • Una vez que Dios rechaza a Saúl como rey de Israel, le pide a Samuel que vaya a Belén, ya que ahí tendría que ungir al futuro nuevo rey. Dios rechazó a Saúl, porque Saúl se había vuelto soberbio, mentiroso y desobediente. Saúl no cumplió con la explícita orden de Dios, y Dios entonces lo desechó. Dios buscaría a un hombre conforme a su corazón. Cuando Samuel llegó a Belén, se le dijo que ungiría a uno de los hijos de Isaí. Y cuando Isaí llegó con 7 de sus hijos, Samuel pensó que Eliab, el mayor era el escogido. Al igual que Saúl, Eliab al parecer era de gran estatura. Tenía porte de rey. Pero no tenía el corazón que Dios estaba buscando. Ninguno de los presentes tenía el corazón que Dios estaba buscando. Samuel estaba confundido. ¿A quién debo ungir? ¿No te queda algún otro hijo? Isaí respondió que quedaba el menor, que estaba en el campo con las ovejas. Lo mandaron a buscar, y cuando llegó, Dios le dijo que éste era a quién debía ungir. David era pequeño, pero muy hermoso y valiente. Samuel lo ungió, y Dios envió su Espíritu sobre él. A la vez, Dios apartó su Espíritu de Saúl, y éste empezó a ser atormentado por un espíritu malo. ¿A quiénes elige Dios para que le sirvan? A los humildes. Dios no elige a los que confían en su propia fuerza e inteligencia. Dios elige a los que desconfían de sí mismos, y ponen toda su confianza en el Señor. Dios ungió a David siendo muy joven. Pasarían muchos años hasta que finalmente llegara a ser rey. Y aunque sería un camino largo, sería una preparación para que llegara a ser el más grande rey de Israel. Si quieres que Dios te use, pon toda tu confianza en el Señor. Se paciente, y espera en el Señor. Que el Señor te bendiga.

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  • Cuando la Biblia nos presenta a Jonatha, el hijo de Saúl, vemos inmediatamente que éste es un joven lleno de fe y valor. No tenía miedo de enfrentarse a los filisteos. Él confiaba en Dios, y sabía que para Dios no hay nada imposible. Él sabía que Dios puede dar la victoria aún con un pequeño grupo de soldados sobre un gran ejército. Y Dios recompensó su fe. Jonathan pidió una señal, y Dios se la dio. Y luego Dios trajo confusión y caos dentro del campamento de los filisteos. Por una parte el relato nos muestra la fe de Jonathan; pero por otra parte también vemos que su padre, el rey Saúl, se comportaba de forma apresurada y sin realmente considerar a Dios. Con Saúl estaba el sacerdote Ahías, mediante el efod se podía consultar a Dios antes de salir a la batalla. En primera instancia Saúl se vio inclinado a consultar a Dios; pero luego desistió de hacerlo, y salió así a la batalla. Vemos que esto no le agradó al Señor; y la siguiente vez que consultó al Señor, Dios no le respondió. Debemos aprender a tener fe, y a siempre consultar con el Señor. Hoy no tenemos un efod para ver las respuestas de Dios. Pero cuando tengas un plan o un proyecto en mente, preséntaselo al Señor. No para que el bendiga tus planes, sino para primero pedirle que te muestre si debes avanzar o no. La historia de Jonathan nos muestra que Dios responde cuando tenemos fe y cuando ponemos todo en sus manos. Que el Señor te bendiga.

  • Dios eligió a Saúl para ser el primer rey de Israel. Sin embargo el texto en hebreo lo llama "príncipe", quizás queriendo destacar que siempre, el verdadero Rey de Israel es el Señor. La orden de Samuel había sido, espérame a que yo llegue para ofrecer el sacrificio. Pero Saúl se percató de que sus hombres lo estaban dejando. Muchos soldados, al ver el poderío de los filisteos, estaban desertando. Muchos cruzaron el río Jordán, y se fueron a esconder en la tierra de Galaad. Y como Samuel no llegaba, Saúl tomó la iniciativa de él ofrecer el sacrificio de paz. Justo cuando termina de hacerlo, llegó Samuel. La pregunta fue clara: ¿Qué has hecho?
    La respuesta debió haber sido: "Lo siento. Me equivoqué. Desobedecí, porque me desesperé". Pero lo cierto es que de aquí en adelante vamos a ver que algo empezó a suceder en el corazón de Saúl - en vez de arrepentirse, y pedir perdón, el comenzó a desobedecer y a siempre buscar excusas para su desobediencia. Es cierto que el peligro era grande. Es cierto que estaba en desventaja numérica contra los filisteos. Pero él tenía que saber que Dios puede dar la victoria aún con apenas un puñado de hombres. A Saúl le faltó la fe, y dejó de ser humilde. Rápidamente el poder y la fama lo corrompieron. Samuel le dijo que por este pecado, aunque parecía insignificante, Dios lo había rechazado. Dios buscaría un hombre conforme a su corazón. ¿Qué significa ser un hombre o una mujer conforme al corazón de Dios? Significa ser humildes. Significa ser obedientes. Significa depender del Señor. David fue un hombre conforme al corazón de Dios. Y fíjate que David no fue perfecto. Pero siempre fue humilde. Y amaba a Dios de todo corazón. Que Dios encuentre en ti y en mi a personas conforme a su corazón. Que el Señor te bendiga.

  • Este es el discurso de Samuel a la hora de establecer a Saúl como el Rey de Israel. Podríamos decir que es como un cambio de mando. Samuel ya no será más el líder de Israel. Pero el les promete que no dejaría de orar por ellos y de enseñarles el camino correcto, la Torah, las instrucciones del Señor. Es decir, ahora Samuel los seguiría sirviendo como Sacerdote y Profeta, pero su Rey ahora sería Saúl. El encargo que les hace Samuel es que permanezcan fieles al Señor, y que le sirvan de todo corazón. Les encarga que no se entreguen a la adoración de ídolos inútiles. Y para demostrarles que ellos servían al único Dios verdadero, Samuel oró, y Dios le contestó con lluvia y truenos...¡en pleno verano! El pueblo quedó espantado. Y se dieron cuenta de que habían cometido un gran pecado al pedir un Rey, ya que siempre su Rey había sido el Señor.
    El Señor es el Rey del universo. Pero para que sea el Rey de tu vida, tú tienes que darle ese lugar en tu corazón y en tu vida. Decide servir únicamente a Dios, y apártate de todos los ídolos inútiles. Que el Señor te bendiga.

  • Nahas, rey de los amonitas, amenazó a los de Jabes de Galaad con destruirlos, pero ellos pidieron paz. Nahas aceptó con la condición de sacarles el ojo derecho a todos los habitantes de Jabes. Es interesante que Nahas en hebreo significa serpiente. Los de Jabes enviaron mensajeros por todo Israel, para haber si había algún valiente que pudiese venir en su auxilio. Fue entonces que el Espíritu del Señor vino sobre Saúl, y él convocó a todo Israel para salir en contra de los amonitas. Saúl aplastó la cabeza de esta serpiente, y ganó una gran victoria para Israel. Todo el pueblo de Israel se dio cuenta de su valentía y capacidad en el liderazgo; eso llevo a algunos a pedir la muerte de quienes anteriormente no lo habían reconocido como Rey. Saúl lo prohibió. Nadie en Israel debía morir en el día en que Dios los había liberado. Lo cierto es que el relato nos muestra que aunque Saúl había sido ungido, todavía no había sido coronado. Pero después de esta gran victoria, ahora sí Samuel lo coronaría en Gilgal, con la aprobación de todo Israel. La pregunta que debemos hacernos hoy es: ¿Qué serpiente nos está amenazando? ¿Habrá alguna serpiente, o instrumento del enemigo, queriendo oprimirte y someterte? Clama al Señor. Su ungido, Cristo Jesús, está listo para pelear tus batallas y darle la completa victoria sobre la Serpiente, Satanás. Solo en Cristo Jesús podemos experimentar verdadera paz y liberación. Que el Señor te bendiga.

  • Cuando uno lee la historia de Saúl, uno ve un gran potencial en él. Era muy humilde, y hasta tímido. No le quiso contar ni siquiera a su tío que Dios lo había escogido como rey de Israel. Muchos se unieron a él, hombres valientes, a quienes Dios también había tocado. Pero sin embargo, también habían hombres "despreciables" que se burlaban, y que lo rechazaron. La Palabra de Dios llama "despreciables" a quienes no aceptan al líder que Dios había elegido. Nosotros debemos aprender a respetar a quienes Dios unge para que sean sus instrumentos humanos. David entendió muy bien esa lección. Aún cuando se puedan equivocar, deben ser respetados, porque Dios los eligió y los llenó de su Santo Espíritu. Sabemos que la historia de Saúl empezó bien, pero terminó mal. Por el momento debemos ver que Dios no llamó para fracasar. Dios le dio varias señales de que Él cuidaría de Él. Dios le dio señales que le aseguraban que no estaría solo. Dios incluso cambió su corazón. Dios puede hacer todo por nosotros para que seamos exitosos. Pero depende de nosotros el permanecer fieles y tomados firmemente de la mano del Señor. Y ese fue el problema de Saúl. Pídele a Dios que no deje de cambiar tu corazón para el bien. Que el Señor te bendiga.

  • Saúl fue el primer rey de Israel. Claramente Dios lo escogió por ser un hombre muy humilde y servicial. Aunque la monarquía no era el plan de Dios para Israel, Dios le concedió a Israel lo que ellos pedían. Ellos querían ser como las demás naciones. Ellos querían tener un rey que los guiara en las batallas. Pero no se daban cuenta de que Dios era su Rey. Dios les advirtió lo pesado y costoso que sería tener un rey. Pero el pueblo no quiso escuchar a Dios, y simplemente insistieron en su pedido. Dios les dio a Saúl, de la tribu de Benjamín. Saúl sería el hombre que libraría a Israel de los ataques de los filisteos. Pero vamos a ver que lamentablemente Saúl rápidamente cambió para mal. El poder lo corrompió. Si queremos ser usados por Dios, la condición siempre va a ser el que permanezcamos humildes y sencillos. Todo líder debe depender de Dios, y no de sus propias fuerzas, porque las victorias siempre las otorga el Señor. Que el Señor te bendiga.

  • Samuel tenía un triple oficio: él era sacerdote, profeta y juez. Como sacerdote, ofrecía holocaustos y sacrificios al Señor. Como profeta, les revelaba la voluntad de Dios. Y como juez, resolvía las diferencias que había entre el pueblo. Se nos dice que él solía vivir en Ramá, pero viajaba por todo el país cumpliendo su ministerio. Como todos los profetas del Señor, llamó al pueblo a consagrarse de todo corazón al Señor, y a desechar todos los ídolos de Astarté y Baal. Y cuando el pueblo lo hizo, y clamó al Señor, Dios les dio la victoria sobre los filisteos. Lo peculiar de esta victoria, que trajo perdurables años de paz, fue que Dios habló mediante truenos. El texto indica que esto ocurrió en pleno verano, cuando fenómenos así nunca ocurren. Claramente los filisteos habían ya olvidado el gran poder de Dios para pelear por su pueblo, y fueron completamente derrotados. Dios es especialista en pelear por su pueblo. Pero la condición siempre es la misma: tenemos que consagrarnos a Él de todo corazón. Tenemos que buscarlo de todo corazón. Si hay ídolos que están tomando su lugar, debemos abandonarlos. Que el Señor te bendiga.

  • La historia del regreso del Arca del Pacto nos muestra que tanto filisteos como israelitas no comprendían la naturaleza sagrada del Arca del Pacto. Cuando el Arca del Pacto volvió a Israel, los filisteos fueron testigos de que fue Dios quien realmente guió el proceso, ya que las vacas se fueron directamente al territorio de Israel, aún cuando sus crías habían sido dejadas en el corral. Las vacas nunca se alejan de sus becerros. Las vacas entraron a Bet Shemes (Casa del Sol), y allí se detuvieron, junto a un gran roca. El pueblo se alegró al ver el Arca. Es muy interesante notar que esto sucedió en el tiempo de la cosecha del trigo, es decir finales de Mayo o principios de Junio, cerca de la época de la fiesta de Shavuot (Pentecostés), la cuál también conmemora la entrega de la Ley al pueblo de Dios en el Sinaí (Éxodo 19). Dios les devolvió el Arca, que contenía su Ley en la misma fecha. El pueblo estaba muy feliz, y lo demostraron haciendo muchos sacrificios al Señor. Pero lamentablemente muchos de ellos hicieron algo indebido - miraron dentro del Arca. 70 de ellos fueron muertos a causa de este pecado, y el pueblo entero entró en pánico. Lo que les había pasado a los filisteos, ahora les estaba pasando a ellos. ¿Por qué? Porque estaban violando la Palabra de Dios. Dios es un Dios santo. No podemos tratar a Dios como si fuera cualquier cosa. Dios merece toda nuestra reverencia y todo nuestro temor y respeto. La gente de Bet Shemes, aunque allí vivían muchos levitas, no quisieron tener el Arca en medio de ellos, y llamaron a la gente de Quiriat Yearim para que se la llevaran. El Arca representaba la presencia de Dios; y la presencia de Dios es la mayor bendición que puede llegar a nuestras vidas. Si la presencia de Dios llega a tu vida, no la rechaces. Más bien debemos aprender a comportarnos en la presencia de un Dios santo. Solo así las bendiciones de Dios podrán fluir en nuestras vidas. Que el Señor te bendiga.

  • Aunque los filisteos derrotaron a los israelitas, y se llevaron como trofeo el Arca del Pacto, Dios se encargó de demostrarles su poder y su majestad. En los tiempos antiguos, si una nación le ganaba a otra, eso significaba que su dios era más fuerte y más poderoso. Pero vemos en éste capítulo, que Dios se encargó de dejar bien en claro, que no existe otro dios. Dagón fue totalmente humillado por el Dios verdadero, el Dios de Israel. Una vez que Dios mismo derribó el dios falso, Él se encargó de golpear con una plaga de tumores a los ciudadanos de Ashdod. Los filisteos entendieron que el Dios de Israel era soberano y Todopoderoso. Ahora querían deshacerse del Arca, pero no querían perder su preciado trofeo. Lo enviaron a diferentes ciudades filisteas antes de buscar la forma de devolverlo a Israel. Pero a donde lo llevaban, Dios se encargaba de castigar a los filisteos con sus plagas. En este capítulo Dios nos muestra su poder y sus soberanía. Él es perfectamente capaz de defenderse solo. Él mismo podía acabar con todos los enemigos de Israel. Pero Dios tuvo misericordia de ellos. Se nos muestra aquí a Dios como el Rey de Israel. Pero lamentablemente es una lección que el mismo pueblo de Israel nunca entendió. Que el Señor nos ayude a entender quién es Dios, y qué es lo que Él merece de mí. Que el Señor te bendiga.

  • Icabod fue el nombre que la esposa de Finés le puso a su hijo con su último aliento. Ella murió al dar a luz. El nombre significa "no más gloria", ya que el su esposo y su suegro habían muerto, pero por sobre todo porque el Arca del Pacto había sido capturada por los filisteos. Israel estaba en guerra con los filisteos, y en un primer encuentro los filisteos derrotaron a Israel, dando muerte a 4000 hombres. Los caudillos de Israel se pusieron a pensar en una solución, y se les ocurrió traer el Arca del Pacto, que simbolizaba la presencia de Dios. Razonaron, "si Dios va con nosotros al campo de batalla, no podremos ser derrotados". Pero fueron derrotados. ¿Por qué? Porque estaban usando el Arca del Pacto como un amuleto. En vez de proclamar un ayuno y oración, confesar sus pecados, y apartarse de ellos, y pedir a Dios en oración la liberación de sus enemigos, Israel pensó en la solución más fácil. Nosotros también podemos cometer el mismo error. Nosotros también podemos llegar a pensar que Dios va a estar con nosotros porque traemos la Biblia, o algún otro objeto religioso. ¡Mucho cuidado! No debemos encasillar a Dios a un mero objeto. ¡Dios es mucho más grande y sublime!! Lo que Dios quiere de nosotros es fe y obediencia. No trates a Dios como un amuleto. No pienses que Dios está obligado a bendecirte solo porque repetir cierto tipo de oración. Si nuestra vida no se amolda a su Palabra, y no hay una conexión viva con Él, no importa cuantos amuletos tengas, Dios no va a estar contigo. Busca a Dios de todo corazón. Búscalo en oración. Búscalo en su Palabra. Solo así Él te podrá dar la victoria. Que el Señor te bendiga.

  • Esta es la primera vez que el pequeño Samuel oía la voz del Señor. Él pensó que era Elí quien lo llamaba aquella noche. Pero era el Señor. Y cuando Elí se dio cuenta que el Señor quería hablar con Samuel, le dijo lo que Samuel tenía que responder: "Habla, Señor, que tu siervo escucha". ¿Cuán dispuesto estás a escuchar la voz de Dios? ¿Será que Dios hoy todavía está dispuesto a comunicarse con nosotros? ¿Tendremos nosotros un oído sensible a la voz del Señor? Dios empezó a hablar con Samuel desde una muy temprana edad. Lamentablemente su primer mensaje fue uno de juicio para el sacerdote Elí. El pecado de Elí fue nunca se opuso al pecado de sus hijos. Si ese pecado lo comete un padre común y corriente, quizás las consecuencias solo serían negativas para esa familia. Pero los hijos de Elí estaban perjudicando la fe de toda una nación. Ellos representaban a Dios delante del pueblo; y estaban dando una pésima imagen de quién y cómo era Dios. El Señor clasificó el pecado de ellos como una terrible blasfemia; y ya no serían perdonados, sino que serían cortados por completo. Aquí hay un mensaje muy importante para todos los padres: la labor de los padres es corregir a los hijos. Ellos tienen que trazar sendas rectas para sus pies. Si los hijos quedan sin corrección, es por la negligencia de los padres. Que el Señor nos ayude a aprender a escuchar la voz de Dios, y a obedecerla. Que el Señor te bendiga.

  • ¿Le has escrito alguna vez un poema a Dios? La oración de Ana es un poema. Es casi como un Salmo. Es una forma de alabar y agradecer a Dios por haber contestado a su oración. ¿Qué dice su poema? Ana alaba a Dios porque Él tiene el poder para revertir cualquier situación. Dios levanta a los pobres de entre las cenizas; y también puede humillar a los ricos y quitarles todo. La oración de Ana habla de sus enemigos, quizás haciendo referencia a Penina, la concubina de su esposo, que se burlaba de ella por ser estéril. Pero la oración de Ana también se podría interpretar como una referencia a los hijos del sacerdote Elí, quienes menospreciaban a Dios y a sus ofrendas, y hacían violencia al pueblo de Israel. Dios los condenó a morir por su pecado tan aborrecible. Dios tiene poder para cambiar nuestra posición social; para bien o para mal. Dios va a bendecir a quienes se humillen delante de Él. Dios va a bendecir a quienes le busquen de todo corazón, como lo hizo Ana ese día en el templo. Y Dios ajustará cuentas con todos aquellos que sean tropiezo para otros creyentes. De nosotros depende si Dios nos levanta o nos humilla. Que el Señor te bendiga.

  • La historia de Rut no es simplemente la historia de los ancestros del Rey David. No es simplemente una historia del cuidado y la misericordia de Dios para con dos pobres viudas. El centro de esta historia es el go'el - el redentor. El capítulo de hoy comienza con la transacción de la compra de los terrenos de Noemí. Pero había otro pariente que tenía la prioridad para comprar. Cuando Booz le preguntó si quería comprar, él dijo que sí. Comprar terrenos, era tener más capacidad de sembrar y cosechar; era una oportunidad para enriquecerse. Pero cuando Booz le dijo que la compra incluía la obligación de casarse con Rut, para darle un heredero al difunto, el pariente cedió sus derechos. Fue egoísta. No quiso afectar su patrimonio. Booz en cambio decidió comprar, y casarse con Rut. Booz fue el redentor, que estuvo dispuesto a salvar a las viudas, y a tener un hijo que no sería su heredero, sino el heredero del difunto esposo de Rut. Esta historia nos muestra el amor de Dios - ya que Dios también nos dio un redentor, Cristo Jesús, quien vino a comprarnos con su preciosa sangre. Podríamos decir que Jesús, al igual que Booz, no tenía nada que ganar en esta "transacción". Solo hacer misericordia con una raza perdida. Que al leer y meditar en esta historia, tú puedas ver el amor de Dios, y al verdadero Redentor, Cristo Jesús. Que el Señor te bendiga.

  • La idea de un matrimonio surge en la mente de Noemí. Ella se da cuenta de que es tiempo de buscarle un marido a su nuera de entre su familia. Y el candidato perfecto era Booz. Él ya había demostrado ser muy bondadoso con ella, pero él no había tomado la iniciativa de formalizar una relación. Por lo tanto vemos que Noemí le presenta la idea a Rut, quien decide hacer todo lo que su suegra le dijera. Y la petición fue de forma sutil, pero Booz entendió perfectamente el mensaje. Rut vino de noche, y se acostó a los pies de Booz, cubriéndose con su manto. Esa fue la petición de matrimonio. Cubrirse con el manto de un hombre, es una señal de que se busca la protección y cuidado de esa persona. Booz lo entendió, y le aseguró a Rut que él haría todo lo posible por concretar ese matrimonio. Pero había un problema. Había otro familiar más cercano, que tenía la prioridad. Aquí se está hablando de la ley del levirato. Esta ley establecía que si un hombre casado, moría sin dejar un heredero, su hermano se debía casar con la viuda, para levantarle descendencia al difunto. Así se redimía a la familia. Booz estaba dispuesto a casarse con Rut, pero él no era el pariente más cercano. Rut era una mujer virtuosa, y ya todo Belén lo sabía. Si estás pensando en casarte y formar una familia, siempre debes buscar la bendición de Dios, y la aprobación de tu familia. Esta historia nos muestra que todo debe hacerse de forma ordenada, para contar con la bendición del Señor. No te pierdas el capítulo de mañana, para ver cómo termina esta linda historia. Que el Señor te bendiga.

  • Las bendiciones de Dios llegan cuando menos se las esperan. El futuro de Rut y Noemí estaba por cambiar. Llegaron a Belén con las manos vacías. Dos viudas, pobres, y sin muchas expectativas, no tenían casi esperanzas, ni una perspectiva de un futuro mejor. Pero en Israel Dios estableció leyes para proteger a los pobres. Ellos podían recoger las espigas que caían al suelo, en el tiempo de la cosecha. Eso salió a hacer Rut. Y sin saberlo, llegó al campo de Booz, un pariente cercano de Noemí. Cuando Booz preguntó por ella, él fue movido a misericordia, y e hizo todo lo posible por ayudarla. Rut no podía entender cómo alguien que no la conocía podía ser tan bondadoso con ella. Pero la respuesta de Booz fue clara: "Tú fuiste bondadosa con tu suegra. Dejaste tu tierra, tu familia, y has venido a refugiarte bajo las alas del Dios de Israel". Aquí empezamos a ver la mano de Dios al control. Dios no había desamparado a Noemí, ni tampoco a Rut. Ese día Rut recogió 24 kilos de cebada. Y se le permitió quedarse a trabajar todo el tiempo de la cosecha. Dios bendice a quienes se refugian en Él. Dios bendice a los que hacen misericordia y bondad con otros. Seamos bondadosos. Seamos generosos. Seamos siempre bendición para otros. Que el Señor te bendiga.

  • La historia de Noemí y Rut es una de las más conmovedoras historias de la Biblia. Es un libro bastante corto, pero que nos muestra una historia muy interesante sobre los antepasados del Rey David. Noemí y su familia dejan Belén por causa del hambre. Belén, que significa casa del pan, no tenía pan. Muchas veces el hambre era una consecuencia directa de la infidelidad del pueblo. Cada vez que se alejaban de Dios, Dios les retiraba sus bendiciones. El padre de familia, Elimelec, decide emigrar hacia Moab, ubicada al oriente del Río Jordán. Viajan Elimelec, Noemí, y sus dos hijos. Y aunque pareciera que Moab les está yendo bien, allí es donde ocurre siguiente tragedia. Primero muere Elimelec, y luego mueren sus dos hijos. Noemí quedó sola, en una tierra extraña. Y decide volver a su tierra. Los hijos de Noemí se habían casado con moabitas, pero no tuvieron hijos con ellas. En primera instancia las nueras de Noemí estaban decididas a acompañarla en su regreso a Israel. Pero luego de meditarlo, Noemí las insta a que regresen a sus familias. Les da su bendición, y cree que es la mejor opción para ellas, ya que ella está muy vieja para volverse a casar, y darles otros hijos para que ellas se pudieran casar. Una de las nueras, después de una triste despedida, decide regresar. Pero Rut decidió quedarse con Noemí. La gran pregunta es: ¿Por qué Rut decide quedarse con Noemí? ¿Qué es lo que la hace dejar su tierra, su familia, su dios (Quemos), y adoptar la fe de Israel? En esta historia los nombres son muy importantes. Noemí significa dulzura. Creo que Noemí siempre le hizo honor a su nombre. Me la imagino siendo siempre muy cortés, dulce, tierna, y amable para con sus nueras. Ella demostró su fe a través de su forma de vivir la vida. Pero aún está gran mujer de fe, por las circunstancias de la vida, perdió un poco la esperanza, y sentía que Dios estaba en su contra. Pidió que la llamaran "amargura", porque así era como se sentía. La muerte muchas veces nos puede dejar así, con un gran signo de interrogación. ¿Por qué Dios no salvó a mi marido? ¿Por qué Dios no salvó a mis hijos? Para nosotros muchas veces es muy difícil ver la mano de Dios en medio del dolor. Pero Dios nunca abandonó a Noemí. Y Dios demostró su amor y fidelidad a través de la fidelidad de Rut. Te invito a leer el resto de este hermoso libro, para que comprendas mejor el amor de Dios. Que el Señor te bendiga.

  • Si la historia del levita y la muerte de su concubina nos pareció sacada de un libro de terror, la historia de hoy no es mejor. Israel se dio cuenta de las consecuencias de su actuar: casi habían eliminado a una tribu completa de Israel. En su búsqueda de justicia, se habían excedido, y ahora buscaban reparar el daño hecho. Tenían que buscar esposas para el remanente de Benjamín, que eran tan solo 700 hombres. La solución no parece ser la voluntad de Dios. El texto no dice que ellos hayan consultado con el Señor. Pero recordaron que una ciudad no se había presentado a la asamblea militar en Mizpe. Presentarse era obligatorio, y quienes se negasen, pagarían con la muerte. La ciudad de Jabes de Galaad no se presentó. Entonces la asamblea de Israel decidió destruir Jabes de Galaad, y dejar con vida a sus mujeres vírgenes. Se hallaron 400 mujeres vírgenes, y fueron llevadas a los hombres de Benjamín, con los cuales Israel buscó hacer la paz. Pero aún faltaban 200 mujeres para los hombres que habían quedado de Benjamín. Y la siguiente idea tampoco parece ser una solución muy ortodoxa. Se les propuso a los hombres de Benjamín que raptaran a las doncellas que salieran de Siló cuando fueran a la festividad anual. No se menciona qué festividad fuera, pero si es en época de la cosecha de los viñedos, tiene que ser la fiesta de Sukkot. Israel había prometido solemnemente delante del Señor que nadie podía dar su hija en casamiento a los benjaminitas. Los benjaminitas estaban siendo tratados como verdaderos paganos. Pero Israel no quería verlos desaparecer, y acordaron que así se haría. Y así se hizo. El autor de Jueces termina su libro con su observación: cada hombre hacía lo que mejor le parecía, porque aún no había un rey en Israel. ¿Hay un rey en tu vida? ¿Hay alguien que te dirige? ¿Hay alguien que te muestra el camino a seguir? Ese debe ser Jesús. Él es el único Rey que nos puede guiar a la paz mediante el camino de la justicia y la rectitud. Que el Señor te bendiga.

  • Este sin duda debe ser el episodio más oscuro en la historia de Israel del tiempo de los jueces. Se había cometido un crimen horrible: un grupo de hombres de Guibea había violentado sexualmente a una mujer hasta causarle la muerte. Toda la nación se juntó, y pidió a la tribu de Benjamín que entregaran a los culpables para ser ejecutados. Pero la tribu, en vez de ceder a la demanda de justicia, decidió ir en defensa de los culpables, demostrando así un espíritu arrogante y soberbio. Los hombres de Benjamín eran excelentes guerreros, y vencieron en dos ocasiones a las fuerzas unidas de Israel. Pero esas victorias se transformaron en su derrota, ya que se llenaron de confianza propia, lo cuál los llevo a una profunda derrota. Posiblemente motivados por las dos previas derrotas, la venganza de Israel fue casi excesiva. De los más de 25.000 hombres de Benjamín, solo 700 quedaron con vida, los cuales se refugiaron en la roca de Rimón. El autor de Jueces nos muestra lo bajo que puede caer el pueblo de Dios, cuando cada uno hace lo que bien le parece, y apunta a la necesidad de un rey, que ponga orden. El único que puede solucionar el problema del pecado es Dios. Él debe ser nuestro Rey. Él es el único que nos puede convencer de nuestro pecado. Él es el único que nos puede guiar al arrepentimiento. Y Él es el único que nos puede perdonar y limpiar de toda nuestra maldad. Pídele a Jesús que sea el Rey de tu vida, y que te libre de vivir de una forma desordenada y sin dirección. Que el Señor te bendiga.