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1062 – Pr 27:1 Advertencias al jactancioso
“No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día.”
Los necios creen que conocen el futuro o que pueden afectar a su resultado, pero el futuro descansa con el Dios soberano. “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.” (Pr 19:21). No sabemos lo que un día puede traer. Esto no prohíbe que nos preparemos para mañana, sino que presumamos del mañana. Lo único que no debemos demorar es reconciliarnos hoy con Dios aceptándolo como nuestro Señor y Salvador. “El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.” (Pr 16:9). “El consejo de Jehová permanecerá para siempre; los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.” (Sal 33:11).
El jactancioso es:
1. Un soberbio. Se gloria del día de mañana (Pr 27:1a) “No te jactes del día de mañana”. El mañana no es suyo. “¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana.Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” (Stg 4:13-17)
2. Un insensato. (Pr 27:1b). “porque no sabes qué dará de sí el día.” Nos recuerda al rico insensato que prospero mucho y pensó derribar sus graneros y ampliarlos para luego decir “y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.” (Lc 12:19-21).
3. Un orgulloso. (Pr 27:2) “Alábete el extraño, y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos.” El jactancioso se exalta a si mismo. “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.” (2Co 10:17-18).
4. Un envidioso. (Pr 27:3-4) “Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas. Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?” “El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos.” (Pr 14:30). Los judios jactanciosos por envidia crucificaron a Jesús. Pilato les dio a escoger entre Barrabás y Jesús. “Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo? Porque sabía que por envidia le habían entregado.” (Mt 27:17-18).
5. Un enemigo (Pr 27:5-6) “Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto. Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece.” El beso era un símbolo de la amistad y la fraternidad (Gn 45:15; 1Sa 20:41; Lc 15:20). El jactancioso, enemigo oculto, hace burla de dicho símbolo. Nos hace recordar a Judas que con un beso entregó a Jesús. “Mientras Él [Jesús] aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?” (Lc 22:47-48).
6. Un menospreciador (Pr 27:7) “El hombre saciado desprecia el panal de miel; pero al hambriento todo lo amargo es dulce.” En el paralelismo antitético se subraya la distancia entre la persona saciada (¿el rico?) y la hambrienta (¿el pobre?). El dicho popular dice: “donde hay hambre, no hay pan duro… y la mejor salsa del mundo es el hambre... a los pobres, siempre comen con gusto”. Los pobres saborean mejor sus delicias y suelen ser más agradecidos por ellos que el rico. En forma semejante el orgulloso y autosuficiente menosprecia el evangelio; pero los que tienen hambre y sed de justicia, encuentran -
1061 – Pr 26:4-5 Cómo tratar al necio.
Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él. Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.
El libro de Proverbios hace énfasis en tres tipos de personas: La primera es el necio que no aprende y es llamado también simple, insensato, y burlador. “Y aun mientras va el necio por el camino, le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio.” (Ec 10:3). La segunda persona es el inteligente llamado también entendido que aprende de sus tropiezos. “La reprensión aprovecha al entendido, más que cien azotes al necio.” (Pr 17:10). La tercera persona es el sabio que aprende al obedecer la palabra de Dios y de los tropiezos de los demás. “Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo” (Pr 1:5). “El sabio de corazón recibirá los mandamientos; mas el necio de labios caerá.” (Pr 10:8).
¿Cómo tratar al necio?
1. No aplaudas la obra del necio (Pr 26:1).
“Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, así no conviene al necio la honra.” Las incongruencias de la naturaleza ilustran también las del mundo moral. “Como quien liga la piedra en la honda, así hace el que da honra al necio.” (Pr 26:8). El necio, es como atar una piedra a la honda: no irá a ninguna parte y volverá, le golpeará y lo lastimará.
2. Reprende la obra del necio (Pr2 6:3).
“El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio.” La vara es tan necesaria para los necios, y tanto les conviene, como lo son el látigo y cabestro para el caballo y el asno. “Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien.” (Sal 14:1). “No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.” (Ef 5:7-12).
3. Responde al necio como merece su necedad (Pr 26:4-5).
“Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él. Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.” Debemos responder con reprensión. No se le debería responder aceptando sus ideas y presuposiciones, o creerá que está en lo cierto más bien debería ser reprendido en base de su insensatez, y se le debería mostrar la verdad para que vea cuán insensato es. “¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!” (Is 5:21)
4. No confíes en el necio (Pr 26:6).
“Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía recado por mano de un necio.” Tan seguro es el fracaso del necio como si fuese cojo. Bebe su daño. Eso es, lo recibe en abundancia. Confía en el hombre fiel y traerá descanso a tu alma. “Como frío de nieve en tiempo de la siega, así es el mensajero fiel a los que lo envían, pues al alma de su señor da refrigerio.”(Pr 25:13)
5. No pierdas tiempo enseñando al necio (Pr 26:7).
“Las piernas del cojo penden inútiles; así es el proverbio en la boca del necio.” Reitera la inutilidad del proverbio, la enseñanza moral al necio, como también son inútiles las piernas del cojo. “Espinas hincadas en mano del embriagado, tal es el proverbio en la boca de los necios.” (Pr 26:9). “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.” (Mt 7:6). -
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1060 – Pr 25:8 Consejos para resolver los conflictos
No entres apresuradamente en pleito, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya avergonzado.
Una disposición iracunda y apasionada hace que los hombres se provoquen unos a otros provocando y pecando contra Dios y el prójimo. “El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca.” (Pr 29:22). Por lo tanto, para resolver conflictos y no pecar debemos escuchar y obedecer los consejos sabios de Dios. “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.”(Pr 15:1).
CONSEJOS PARA RESOLVER LOS CONFLICTOS.
C1. A veces es mejor evitar el conflicto. (Pr 25:8) “No entres apresuradamente en pleito, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya avergonzado.” (E1) Amar en vez de pelear “Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.”(Pr 16:6). (E2) Envolverse en una pelea es insensato. “Honra es del hombre dejar la contienda; mas todo insensato se envolverá en ella.” (Pr 20:3). (E3) Aislarse en vez de meterse en pelea. “Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda.” (Pr 21:19).
C2. Es aconsejable buscar la paz con Dios y los enemigos (Pr 16:7) “Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.” “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.” (Ef 5:1). “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”(He 12:14)
C3. Es necesario domar el temperamento (Pr 16:32) “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.” “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.” (Pr 14:29). “El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.”(Pr 15:18). “Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.” (Pr 25:28).
C4. Es mejor resolver los conflictos en las etapas iniciales (Pr 17:14) “El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; deja, pues, la contienda, antes que se enrede.” “Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.” (Mt 5:25-26). “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” (Ef 4:26-27).
C5. Hay que escuchar todas las facetas del problema (Pr 18:13) “Al que responde palabra antes de oír, le es fatuidad y oprobio.” “Justo parece el primero que aboga por su causa; pero viene su adversario, y le descubre.” (Pr 18:17).
C6. Hay que buscar la objetividad (Pr 18:18) “La suerte pone fin a los pleitos, y decide entre los poderosos.” Resalta el valor de echar suertes en vez de esperar una disputa desastrosa entre dos poderosos, capaces de una guerra. “No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio.” (Pr 3:30). “El altivo de ánimo suscita contiendas; mas el que confía en Jehová prosperará.”(Pr 28:25). “Si el hombre sabio contendiere con el necio, que se enoje o que se ría, no tendrá reposo.” (Pr 29:9)
C7. Hay que calcular el costo del conflicto (Pr 19:11) “La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.” “¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.” (Lc 14:31-32).
C8. Hay que evitar el conflicto ajeno (Pr 26:17) “El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno es como el que toma al perro por las orejas.”
C9. Hay que disminuir la causa del conflicto (Pr 26:20-21) -
1059 – Pr 24:11 – Proverbios 24. Libra a los que peligran de morir.
“Libra a los que son llevados a la muerte; salva a los que están en peligro de muerte.”
Si un hombre sabe que su prójimo está en peligro por cualquier procedimiento injusto, está obligado a hacer todo lo que pueda para librarlo. ¿Y qué es soportar que perezcan almas inmortales cuando nuestras convicciones y ejemplo pueden ser los medios de impedirlo? Con fervor evangélico se presenta aquí nuestra obligación de rescatar al ignorante que va hacia la destrucción. Dios no aceptará nuestras excusas.
“El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio.” (Pr 11:30).
1. ¿Cómo podemos salvar al prójimo de la muerte? (Pr 24:11) “Libra a los que son llevados a la muerte; salva a los que están en peligro de muerte.” Podemos ayudar: S1. Con nuestro testimonio. El peligro aquí puede proceder de un trato injusto o de violencia. La liberación puede ser bien por dar un verdadero testimonio a favor de ellos, proporcionando lo que necesitan para sobrevivir, bien rescatándolos de un curso fatal. “Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado; libradlo de mano de los impíos.” (Sal 82:3-4). “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo.” (Pr 3:27). “Si opresión de pobres y perversión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos.” (Ecl 5:8). S2. Ayudando a los que están en situación de extrema urgencia donde se enfrenta la muerte. Nos hace recordar la situación del buen samaritano quien fue al auxilio de un hombre víctima de algún ladrón y dejado como muerto. Un experto en la ley queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Vé, y haz tú lo mismo. (Lc 10:29-37). Aprendemos que el buen samaritano, sin conocer al herido de muerte, dispuso de misericordia ayudando al prójimo con sus bienes, fuerzas, tiempo, y dinero. S3. Ayudando a nuestro hermano en la fe. El Señor dejo este mandamiento para sus discípulos. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” (Jn 13:34-35). Por lo tanto, debemos seguir el ejemplo de Jesucristo que dio su vida por nosotros para librarnos de la muerte. “En esto hemos conocido el amor, en que Él [Cristo] puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” (1Jn 3:16-17). S4. Ayudando al que está condenado a muerte eterna. Predicando, amonestando, enseñando la palabra de Dios podemos ayudar a salvar las almas que van camino al infierno por no haber aceptado a Cristo como su Señor y Salvador. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, -
1058 – Pr 24:3-4 – Proverbios 24. Herramientas para edificar la familia.
“Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará; y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable.”
Dios es el arquitecto y creador de la Familia “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” (Gn 1:27). Creo todas las cosas y vio que era buen. Pero dijo NO es buena la soledad del hombre. La respuesta a la soledad del hombre: “Le haré ayuda idónea para él” (Gn 2:18). Dios entrega la esposa. (Gn 2:21-22). Es parte complementaria del hombre, pero diferente. (Gn 2:23)
1. DEFINICIÓN HEBREA DEL DISEÑO DE DIOS: EL MATRIMONIO. Matrimonio en hebreo “Qidushim” significa santidades, porque está hecho para que varón y mujer, se ayuden mutuamente a alcanzar y preservar santa la imagen de Dios, impresa en sus personas. (Gn 1:27)
2. CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LA FAMILIA. Es manifestar la imagen de Dios en el hombre de una manera completa según Génesis 1:27. Prolongar la especie humana por medio de la procreación. Por eso, en cuanto Dios los crea, los bendice y les dice: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra...” (Gn 1:28).
3. FUNDAMENTOS ESENCIALES PARA FORMAR UNA FAMILIA (Gn 2:24-25; Ef 5:31).
F1. Separación: “Por tanto, dejará a su padre y a su madre”. “Dejar al padre y a la madre” significa romper el lazo padre-hijo, romper los fuertes hilos de dependencia emocional que antes proveían seguridad, protección, ayuda económica y satisfacción material. Es dar prioridad al cónyuge al formar la nueva familia. (1Co 7:32-34). F2. Permanencia: “y se unirá a su mujer”. Dejar y unir. Separar y enlazar. Liberar y asegurar. Alejarse de y unirse. Lo unido si se separa se rompe y no queda igual. La unión será “Hasta que la muerte los separe”. “Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” (Mr 10:9). F3. Unidad: “y serán una sola carne”. Ser una sola carne implica un proceso que dura toda la vida. No es un hecho instantáneo. Son dos individuos que voluntariamente combinan sus vidas, deseando compartirlas y, en consecuencia, complementarse uno al otro. “El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.” (1Co 7:3-4). F4. Intimidad: “y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban”. La intimidad incluye compartir en múltiples niveles: conversación compartida, silencio compartido, historia compartida, prueba y corazones desanimados compartidos, tristeza y aflicción compartida, alegría compartida, y dedicación compartida. “No se avergonzaban”: no tenían nada que esconderse, ningún complejo, vergüenza o temor. Transparencia total, ausencia absoluta de cohibición. La intimidad provee una compleja libertad tanto emocional, como física, interior y exterior. “Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían.” (Cnt 8:7)
4. HERRAMIENTAS PARA EDIFICAR LA FAMILIA (Pr 24:3-4). “Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará; y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable.” H1. Sabiduría: “Con sabiduría se edificará la casa” Sabiduría: significa mirar, decidir con discernimiento. Tener una perspectiva amplia. “La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.”(Pr 14:1). H2. Edificar: Es construir algo para que florezca. “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Sal 127:1a). H3. Prudencia: “y con prudencia se afirmará”. Prudencia: Significa responder con discernimiento obtenido por el conocimiento de la palabra de Dios. “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” (Pr 3:5). H4. Afirmar: significa “poner en orden, colocar en una posición erecta y erguida” algo que se está -
1057 – Pr 23:29-30 – Proverbios 23. Peligros y consecuencias de la embriaguez.
¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura.
Una de las varias consecuencias de no disciplinar a los hijos desde su corta edad es la embriaguez usando el alcohol o uso de las drogas. El consuelo sedante del alcohol y las drogas es solo temporal. El verdadero alivio surge cuando enfrentamos directamente la causa de la angustia y del dolor y nos volvemos a Dios para recibir su paz. No se pierda en el alcohol; busque a Dios que te insiste, anima a que hoy le entregues su corazón y andes por sus caminos. “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.” (Pr 23:26).
1. Peligros de la embriaguez. La Biblia alerta acerca de los peligros del vino. Disminuye la capacidad de control “Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos” (Pr 4:17). Destruye la eficiencia de una persona “Hombre necesitado será el que ama el deleite, y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.” (Pr 21:17). La embriaguez puede ser comprensible entre moribundos y con gran dolor, pero es inexcusable para los líderes nacionales. El alcohol nubla la mente y puede llevar a la injusticia y a malas decisiones. Los líderes tienen cosas mejores que hacer que anestesiarse con alcohol. Deteriora los sentidos, limita el juicio cabal. “No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la sidra; no sea que bebiendo olviden la ley, y perviertan el derecho de todos los afligidos.” (Pr 31:4-5). Hacer del vino un fin en sí mismo, un medio de auto indulgencia o un escape de la vida es usarlo mal y promover las consecuencias de la borrachera. “No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne; porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir vestidos rotos.” (Pr 3:20-21).
2. Consecuencias de la embriaguez. (Pr 23:29). ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? La embriaguez: Hace pelear a los hombres, incluso generando problemas en la misma familia. “El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.” (Pr 18:19). Los ebrios se lamentan y lloran por sí intencionalmente. Hace impuros e insolentes a los hombres. La lengua se pone rebelde; el corazón dice cosas contrarias a la razón, la religión y el civismo. Aturde y envilece a los hombres. “El carbón para brasas, y la leña para el fuego; y el hombre rencilloso para encender contienda.” (Pr 26:21). La respuesta es que todas estas consecuencias son para los que se embriagan. “Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura.” (Pr 23:30). “¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos. Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. Por eso ensanchó su interior el Seol, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se regocijaba.” (Is 5:11-14).
3. Más advertencias contra la embriaguez (Pr 23:31-35). “No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades. Serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; -
1056 – Pr 23:13-14 – Proverbios 23. Por qué disciplinar a los hijos.
No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara,
Y librarás su alma del Seol.
Muchos padres son totalmente reacios a disciplinar a sus hijos. Algunos temen dañar la relación, que sus hijos se resientan con ellos o que frenen el desarrollo de los mismos. Sin embargo, la corrección no matará a sus hijos, sino los previene de imprudencias que sí los pueden matar. La Biblia enseña la disciplina, el castigo, la corrección de los hijos desde su corta edad. “Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.” (Pr 3:12). “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.” (Pr 13:24).
¿Por qué los padres debemos disciplinar a los hijos?
1. Porque es responsabilidad de los padres, según el plan de Dios. La Biblia enseña que no son los tios, abuelos, colegios, guarderías que deben criar a los hijos, sino los padres “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” (Ef 6:4). La disciplina y amonestación es parte de la instrucción, educación, enseñanza y debe ser desde niños y de acuerdo a la palabra de Dios. “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Pr 22:6). Instruir significa impartirle verbalmente la instrucción; luego ponerse al lado (tutor) de él con gracia y firmeza para obligarle a portarse de una manera preestablecida. Criar a nuestros hijos a la manera de Dios involucra: Entrenar, instruir, educar, practicar, moldear, capacitar, advertir, castigar, corregir, disciplinar. No solo se cuida su bienestar físico, también se enfatiza su bienestar espiritual y moral. (Pr 4; 13:1; 22:15; 23:13-14, 22; 29:15,17). Enseñemos a nuestros hijos: (1) La reverencia a Dios (Pr 1:7). (2) La importancia de la obediencia (Pr 1:8). (3) Pureza (Pr 2:20). (4) Hacer buen uso del dinero (Pr 3:9-10; 1Ti 6:10). (5) Como amar a los demás (Pr 3:27-28). (6) Como controlar la lengua (Pr 4:24). (7) A trabajar (Pr 6:9-11). (8) Cómo seleccionar amigos piadosos (Pr 13:20). El resultado de la disciplina desde niños es que cuando lleguen a la etapa más difícil del ser humano, que es la adolescencia, no se aparten del camino de Dios. Al niño se le debe enseñar a ser sabio y no necio. “Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también a mí se me alegrará el corazón; mis entrañas también se alegrarán cuando tus labios hablaren cosas rectas.” (Pr 23:15-16). A comprar, aprender y vivir en la verdad de Dios y no lo que ofrece el mundo. “Compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.” (Pr 23:23). “Según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón será menospreciado.” (Pr 12:8).
2. Porque la disciplina adecuada ayuda y no daña. (Pr 23:13b). “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol.” La disciplina debe ser bien empleada y de acuerdo a la edad de los hijos. La vara de la corrección no es para maltratar, romper o dañar el cuerpo del niño; sino para que sienta dolor y respeto. Debe emplearse antes de los 6 años. No deben usarse las manos ni objetos que puedan dañar el cuerpo del niño al castigarlo. Un niño mayor a 6 años ya puede conversar y debe tener una conducta de respeto a sus padres, por lo cual no se debería usar la vara de la corrección en esta edad para castigarlo, sino ponerle límites en el uso de la televisión, internet, jugar, hora de dormir, divertirse con sus amigos, etc.
3. Porque la disciplina es medida preventiva (Pr 23:14). Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol. Existe un dicho popular "Disciplinando al niño ahora evitaremos castigar al hombre mañana". La disciplina es el “positivo esencial” y el castigo es a veces el “negativo necesario”. Un hijo en crecimiento va a necesitar el equilibrio de ambas. -
1055 – Pr 22:4 – Proverbios 22. La bendición de la humildad y sabiduría.
Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
Los valores adquiridos a través de la humildad y la fe reverente en Dios, con temor de Dios son valores que igualan los de la sabiduría dando resultados de Riquezas, honra y vida. Proverbios tiene muchas declaraciones de gran peso sobre los beneficios de la sabiduría que incluyen una larga vida, riqueza, honra y paz. Si esto no le sucede a usted, ¿significa que tiene poca sabiduría? No necesariamente. En lugar de garantías, estas declaraciones son principios generales. En un mundo perfecto, la conducta sabia siempre llevará a estos beneficios. Incluso en nuestro mundo problemático, vivir con sabiduría casi siempre trae como resultado bendiciones obvias, pero no siempre. En ocasiones el pecado interviene y las bendiciones deben postergarse hasta que Jesucristo vuelva para establecer su Reino eterno. De ahí que "por fe andamos, no por vista" (2Co 5:7), pero podemos estar seguros de que la humildad y la sabiduría, al final, nos llevará a donde hay bendiciones. “Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría.” (Pr 11:2).
1. Humildad: Creciendo hacia abajo.
Dios se complace en exaltar, honrar, prosperar a los humildes de corazón. “Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia.” (Pr 3:34). “Jehová exalta a los humildes, y humilla a los impíos hasta la tierra.” (Sal 147:6). Dios exalta, honra, prospera al humilde pero lo más importante es salvarlo del pecado para vida eterna. “Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación.” (Sal 149:4). La Biblia llama también a los humildes de corazón, humildes, pobres en espíritu. “La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.” (Pr 29:23). “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” (Mt 5:3). Son aquellos que permiten que Jesucristo crezca en su corazón y mengue, crezca hacia abajo, su yo, dejando la soberbia, el orgullo, la arrogancia y no querer depender de Dios. “Es necesario que él [Cristo] crezca, pero que yo mengüe.” (Jn 3:30). Para poder crecer hacia abajo, ser humildes de corazón, debemos seguir, buscar, obedecer e imitar al mejor ejemplo de humildad: Jesucristo quien invita: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mt 11:28-30).
2. La sabiduría y el temor de Dios.
Para ser exaltados, honrados, prosperados por Dios necesitamos no solo humildad sino también sabiduría. Recordemos que “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” (Pr 1:7). Solo podemos obtener la sabiduría de Dios al tener temor de Dios obedeciendo sus mandamientos. Dios al que le pide sabiduría se la da en abundancia “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Stg 1:5). ¿Por qué algunos no reciben la sabiduría de Dios? Porque dudan: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.” (Stg 1:6-7). Si queremos la sabiduría de Dios debemos tener fe en Él, lo cual produce obediencia, apartándonos del pecado, del mal, obedeciendo la verdad en su palabra. “Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” (Pr 16:6). La sabiduría humana nos es igual a la sabiduría que Dios da. “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis -
1054 – Pr 21:1 – Proverbios. El poder de Dios sobre los gobernantes.
“Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina.”
En los días del rey Salomón, los reyes poseían autoridad absoluta y con frecuencia se consideraban dioses. Este proverbio muestra que Dios, y no los gobernantes terrenales, tiene la autoridad final sobre la política mundial. A pesar de que no se han dado cuenta, los reyes más poderosos de la tierra han estado siempre bajo el control de Dios. “El corazón del rey” significa la voluntad, la mente y el asiento de las decisiones entre otras cosas. Este verso afirma la soberanía divina en los pensamientos y las deliberaciones del rey. El profeta “Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.” (Dn 2:20-21). Veamos algunos ejemplos bíblicos de la autoridad de Dios sobre los gobernantes.
1. Faraón, rey de Egipto.
José, hijo de Jacob, por el poder de Dios halló gracia delante del Faraón para ser el primer ministro de Egipto y ayudar a que creciera la nación de Israel de 70 miembros a casi 2 millones (Ex 12:37). Luego de la muerte de Jacob los hermanos de José, por el maltrato que le habían dado, tenían temor “Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.” (Gn 50:19-20).
2. Tiglat Piliser, rey del imperio Asirio.
Rey asirio usado por Dios para castigar a las naciones enemigas de Él, y a las diez tribus del norte por su idolatría. “Oh Asiria, vara y báculo de mi furor, en su mano he puesto mi ira. Le mandaré contra una nación pérfida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y lo ponga para ser hollado como lodo de las calles.” (Is 10:5-7).
3. Nabucodonosor, rey del imperio babilónico.
Nabucodonosor fue usado por Dios para castigar al pueblo rebelde de Judá y llevarlo cautivo 70 años a Babilonia. Nabucodonosor se enorgullece y es castigado, humillado por Dios. Luego de siete años de castigo reconoce la soberanía de Dios, finaliza su castigo y declara: “Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? … Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.” (Dn 4:34-35,37).
4. Ciro, rey del imperio Medo - Persa.
Dios llama a Ciro: EL justo, mi pastor, mi ungido, varón de mi consejo (Is 41:2; 44:28; 45:1; 46:11). Fue responsable del decreto de liberación de los judíos, cautivos 70 años en Babilonia, para que regresaran a Jerusalén. Según el historiador Josefo, Ciro reconoce al Dios verdadero al conocer la profecía de Is 45 y decreta: “Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén.” (Esd 1:3).
5. Artajerjes, rey del imperio Medo - Persa.
Por el poder de Dios y su autoridad para inclinar el corazón del rey Artajerjes, el sacerdote Esdras pudo obtener todo lo necesario, para la reconstrucción del templo en Jerusalén. “Y por mí, Artajerjes rey, es dada orden a todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os pida el sacerdote Esdras, escriba de la ley del Dios del cielo, se le conceda prontamente, -
1053 – Pr 20:10 – Proverbios. Claves para el éxito en los negocios.
“Pesa falsa y medida falsa, ambas cosas son abominación a Jehová.”
La "Pesa falsa y medida falsa" se refieren a las balanzas adulteradas y porciones o medidas adulteradas que un comerciante puede utilizar a fin de engañar a sus clientes. La deshonestidad es un pecado difícil de evitar. Es muy fácil hacer trampa si pensamos que nadie nos ve. Sin embargo, la falta de honradez afecta el mismo corazón de una persona. Hace que nadie confíe en él y que este no confíe en nadie. A la larga lo hace incapaz de conocerse a sí mismo o de relacionarse con los demás. No tome la deshonestidad a la ligera. Incluso la porción más pequeña contiene suficiente porción de engaño para matar su vida espiritual. Si existe alguna deshonestidad en su vida, dígaselo ahora mismo a Dios, arrepiéntase y apártese del pecado. “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.” (Pr 28:13). “Si confesamos nuestros pecados, Él [Cristo] es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1Jn 1:9).
Siete claves para el éxito en los negocios.
1. Practicar la honestidad (Pr 20:10, 23). “Abominación son a Jehová las pesas falsas, y la balanza falsa no es buena.” El tema es el comercio donde se encuentra el fraude en pesas y medidas (Pr 16:11). Además de un acto material, es algo espiritual porque muestra la calidad e integridad del pueblo. Se declara abominación y necesariamente hay que alejarlo, eliminarlo para tener éxito en el comercio porque “Peso y balanzas justas son de Jehová; obra suya son todas las pesas de la bolsa.” (Pr 16:11).
2. Madrugar para trabajar (Pr 20:4, 13). “El perezoso no ara a causa del invierno; pedirá, pues, en la siega, y no hallará. No ames el sueño, para que no te empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan.” Aquí, el perezoso es llamado el amante del sueño. En Pr 6:4-11 conseguimos un ejemplo de la hormiga para los perezosos. El no ser diligente en el trabajo solo traerá pobreza. “Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre armado.” (Pr 24:33-34). “Si fueres flojo en el día de trabajo, tu fuerza será reducida.” (Pr 24:10). El segundo imperativo abre tus ojos tiene una doble connotación: Primeramente, como el aspecto antitético con “dormir”, y en segundo lugar como el aspecto de entender. El que es diligente en el trabajo está asegurado de tener una abundancia para comer. “¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición.” (Pr 22:29).
3. No ser fiador sin garantía (Pr 20:16). “Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño, y toma prenda del que sale fiador por los extraños.” Para tener éxito en los negocios se debe conocer el gran peligro de ser fiador. Estos peligros son: P1) Quedar atrapado, preso, esclavo. El fiador se auto atrapa como los ladrones en su codicia. “Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.” (Pr 6:1-2). P2) Perder la paz y seguridad. “Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.” (Pr 11:15). P3) Desobedecer la sabiduría, consejo de Dios. “El hombre falto de entendimiento presta fianzas, y sale por fiador en presencia de su amigo.” (Pr 17:18). P4) Adquirir deudas impagables perdiendo todo. “No seas de aquellos que se comprometen, ni de los que salen por fiadores de deudas. Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?” (Pr 22:26-27). P5) Quedar sin esperanzas. Es ser sabio en su propia opinión por no considerar el consejo de Dios. “¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.” -
1052 – Pr 19:1 – Proverbios. La integridad y la pobreza.
Mejor es el pobre que camina en integridad, que el de perversos labios y fatuo.
La integridad es más valiosa que la riqueza, pero la mayoría de las personas no actúan como si lo creyeran. Temen tanto no conseguir todo lo que quieren, que están dispuestas a pagar cualquier precio con tal de incrementar su riqueza: hacer trampa en los impuestos, robar en las tiendas o a los empleadores, retener el diezmo, negándose a dar, ofrendar. Pero cuando conocemos y amamos a Dios, nos damos cuenta que un nivel bajo de vida, o incluso la pobreza, es un pequeño precio que hay que pagar por la integridad personal. ¿Muestran sus acciones que sacrifica su integridad para incrementar su riqueza? ¿Qué cambios necesita hacer para corregir sus prioridades? “Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos y rico.” (Pr 28:6).
1. El pobre integro y el testigo falso (Pr 19:1) Mejor es el pobre que camina en integridad, que el de perversos labios y fatuo. El hombre pobre que teme a Dios es más honorable y feliz que el hombre sin sabiduría ni gracia, por más rico o de alto rango que sea. “Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores.” (Sal 37:16). “Mejor es lo poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.” (Pr 16:8). “Contentamiento es a los hombres hacer misericordia; pero mejor es el pobre que el mentiroso.” (Pr 19:22). “Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?” (Pr 20:6). La recompensa del integro es que “Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.” (Ecl 4:6).
2. ¿Qué requerimos para vivir en integridad?
Requerimos: La sabiduría de Dios. “El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca.” (Pr 19:2). Algunos van presurosos a través de la vida, dirigiéndose a prisa a lo desconocido. Mucha gente se casa sin saber lo que puede esperar de su pareja ni de la vida matrimonial. Otros prueban las relaciones sexuales ilícitas o las drogas sin considerar las consecuencias. Algunos se arrojan a trabajos sin evaluar si tienen la capacidad para realizarlos. No corra hacia lo desconocido. Asegúrese de que comprende las cosas en las que se está metiendo y a dónde quiere ir antes de dar el primer paso. Si aun así parece desconocido, asegúrese de seguir a Dios. La falta de sabiduría como “La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego contra Jehová se irrita su corazón.” (Pr 19:3). Por lo tanto, “Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.” (Pr 19:20). Ser amigo fiel. “Las riquezas traen muchos amigos; mas el pobre es apartado de su amigo.” (Pr 19:4). Al igual que un esposo fiel, un amigo fiel es quien no tiene precio. “Todos los hermanos del pobre le aborrecen; ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él! Buscará la palabra, y no la hallará.” (Pr 19:7). “El pobre es odioso aun a su amigo; pero muchos son los que aman al rico. (Pr 14:20). Vivir en la verdad de Dios. “El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no escapará.” (Pr 19:5,9-10). “El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; mas el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa.” (Pr 28:20). Ser dadivoso integro. “Muchos buscan el favor del generoso, y cada uno es amigo del hombre que da.” (Pr 19:6). La dadiva sin una doble intención o soborno es de bendición para el generoso. “A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.” (Pr 19:17). “La dádiva del hombre le ensancha el camino y le lleva delante de los grandes.” (Pr 18:16). Una vida intachable. “El que posee entendimiento ama su alma; el que guarda la inteligencia hallará el bien.” (Pr 19:8). “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro” (Pr 22:1). Las riquezas son perecederas aun cuando pertenezcan a un justo, como en el caso de Job. -
1051 – Pr 18:10 – Proverbios. El único y verdadero refugio.
Torre fuerte es el nombre de Jehová; a Él correrá el justo, y será levantado.
Esta es una gran promesa que Dios hace al justo o recto. Dios es el único y verdadero refugio que se compara a una torre muy fortificada desde donde se puede vigilar y a la vez proteger. Ahí el justo puede correr y estar rescatado, salvo, y tranquilo. “El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad.” (Pr 10:29).
1. ¿Cuál es tu torre fuerte: ¿Dios o las riquezas? (Pr 18:10-11)
“Torre fuerte es el nombre de Jehová; a Él correrá el justo, y será levantado.” (Pr 18:10). El poder divino dado a conocer en nuestro Señor Jesucristo y por medio de Él, forma una torre fuerte para el creyente que confía en el Señor. “Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, y como un muro alto en su imaginación.” (Pr 18:11). ¡Cuán engañosa es la defensa del rico que tiene su porción y tesoro en este mundo! Ciudad fortificada y muro alto es en su propia presunción, porque caerá cuando más lo necesite. Ellos quedarán expuestos a la ira justa de aquel Juez al cual despreciaron como Salvador. “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” (Mt 6:24).
2. ¿Por qué Dios es el verdadero refugio?
“Torre fuerte es el nombre de Jehová” (Pr 18:10b). Dios es un verdadero refugio por: 2.1. Su naturaleza. “El Nombre de Jehová.” Su Nombre es su carácter. Los nombres de Dios hablan, describen el porque es un verdadero refugio. Veamos algunos de sus nombres: Refugio de paz porque uno de sus nombres es “Principe de Paz” y Jehová Shalom que traduce Dios es paz. (Jue 6:24; Is 9:6; Jn 14:26). Refugio que sustenta, provee: Jehová Jireh traducido el Señor proveerá (Sal 37:25; Gn 22:13-14). Refugio que cuidad. Jehová Roí (Raah) (Jehová es mi Pastor) (Sal 23:1). Refugio que protege con el mejor ejército. Jehová sabaot traducido es Dios de los ejércitos celestiales. Refugio que santifica: Jehová Maccadeshem (Jehová el que te santifica) (Éx 31:13; Ez 20:12). Refugio que sana. Jehová Rafá. Dios tu sanador (Ex 15:26). Refugio del Rey de reyes que reina eternamente. Jehová Melek (Jehová el Rey) (Is 6:5; Sal 24:14). “Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.” (Is 44:6).
2.2. Su fuerza. “Torre fuerte” (Pr 18:10a). Dios es un verdadero refugio “porque nada hay imposible para Dios” (Lc 1:37). Refugio poderoso: El Shaddai. Traducido “Dios Todopoderoso” (Gn 17:1). “En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.” (Sal 62:7). “Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” (Is 26:4).
2.3. Su aceptación. “A Él se acogerá el justo, y estará a salvo.” Los justos son los de recta mente lavada con la sangre de Jesucristo. Dios es un verdadero refugio para el justo porque: Su poco es bendecido (Sal 37:16). Es sostenido, ayudado por el Señor “Porque los brazos de los impíos serán quebrados; Mas el que sostiene a los justos es Jehová.” (Sal 37:17). “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia…Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.” (Is 41:10,13). Su herencia es eterna (Sal 37:18; 1Pe 1:4). Es misericordioso y lleno de gracia (Sal 37:21). Nunca es abandonado (Sal 37:25; Hch 16:31). Está dotado de sabiduría celestial (Sal 37:30-32; Stg 1:5). Su fin es paz (Sal 37:37). Su salvación es Dios (Sal 37:39-40).
3. Habitar en el verdadero refugio permite ser de bendición para otros.
Cuando habitamos en el verdadero refugio podemos ser de bendición para otros: Hablando con sabiduría. -
1050 – Pr 17:1 – Proverbios. Las dos comidas en el hogar.
Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones.
Continuamos con el estudio del libro de Proverbios que enfatiza el valor y estima de la paz familiar frente a las discordias y disensiones. Es preferible aquélla con pobreza que éstas con abundancia, pues la paz es el mayor bien, mientras que la discordia uno de los mayores males. “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación” (Pr 15:16).
1. Paz o conflicto en el hogar. (Pr 17:1)
“Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones.” Las dos comidas son un bocado seco y banquetes. El bocado seco representa lo más pobre de la alimentación. Normalmente, el pan se comía con algo con qué mojarlo. “Y Booz le dijo [a Rut] a la hora de comer: Ven aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y ella se sentó junto a los segadores, y él le dio del potaje, y comió hasta que se sació, y le sobró.” (Rut 2:14). La segunda comida gira alrededor del concepto de banquete, se usa la palabra para hacer referencia a la comida, muchas veces abundante, durante el mismo día o dentro de dos días después. Las dos posibilidades son: Un bocado seco y con tranquilidad y una casa llena de banquetes con contiendas. Por supuesto, el sabio va a elegir una comida humilde, pero tranquila. “Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio. (Pr 15:17). “El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.” (Pr 18:19).
2. Heredero por la prudencia (Pr 17:2).
“El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, Y con los hermanos compartirá la herencia.” El siervo o esclavo prudente puede llegar a gobernar sobre un hijo, un heredero legítimo por la vergüenza causada al hogar. La Biblia recuerda algunos ejemplos de los hijos que causaron vergüenza, especialmente en el caso de Samuel, quien fue el heredero espiritual de Elí por el fracaso de los dos hijos Ofni y Finees. Ya que “Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.” (1Sa 2:12). Dios advirtió a Eli: “te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos morirán en un día. Y yo me suscitaré un sacerdote fiel [Samuel], que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días. Y el que hubiere quedado en tu casa vendrá a postrarse delante de él por una moneda de plata y un bocado de pan, diciéndole: Te ruego que me agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan.” (1Sa 2:34-36).
3. Dios conoce y prueba el corazón humano (Pr 17:3-5). “El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.” (Pr 17:3). Dios conoce y prueba el valor o la pureza del corazón humano. “Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro.” (Job 23:10). Por lo tanto, así como el crisol es capaz de “probar o examinar” la plata y la hornaza es capaz de “probar” el oro, Jehová es capaz de probar el corazón humano por medio de la adversidad. Primeramente, purifica el corazón del creyente “para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” (1Pe 1:7). Por lo cual Dios conoce que “El malo está atento al labio inicuo; Y el mentiroso escucha la lengua detractora. El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor; Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo.” (Pr 17:4-5). El malo, mentiroso, escarnecedor, la lengua destructora, en un hogar aun con abundante comida, buena posición social, no quedará sin castigo de Dios. “Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, -
1049 – Pr 16:1 – Proverbios. Examen divino del corazón.
Del hombre son las disposiciones del corazón; mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
La soberanía de Dios está por encima de los planes del ser humano. Los planes del ser humano se expresan en Proverbios con palabras (“la lengua”, Pr 16:1) y acciones (“caminos”, Pr 16: 9). En Pr 16: 1, 5 y 9 los planes se refieren al corazón y en el Pr 16:2 menciona las motivaciones del hombre. A pesar de que en Proverbios al hombre se le insta fuertemente a adquirir sabiduría, también debe vivir en total dependencia del Señor. Dios en su omnisciencia soberana conoce el corazón del ser humano. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.” (Jer 17:9-10).
1. La soberanía de Dios y los caminos del ser humano (Pr 16:1-9). La soberanía de Dios está en: 1. La decisión final es de Dios. Del hombre son las disposiciones del corazón; mas de Jehová es la respuesta de la lengua. (Pr 16:1). 2. Dios juzga los caminos del ser humano. “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los espíritus.” (Pr 16:2). Algunos podrían pensar que no hay nada malo en lo que hace porque aparentemente sus caminos son limpios. Pero Dios conoce el corazón de la persona, si las motivaciones que lo impulsan son puras o no. Jehová juzga a la gente basándose en el porqué actúa como lo hace, pues él puede ver el corazón humano. 3. Dios bendice la obra encomendada a Él. “Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.” (Pr 16:3). Es de vital importancia encomendar a Dios todas nuestras actividades. 4. Dios usa todas las cosas para bien del creyente. “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo.” (Pr 16:4). Dios el Creador tuvo un propósito para todas las cosas creadas. Aun con el malo tiene un propósito, que viva el día malo. Los creyentes tenemos la promesa “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Ro 8:28). 5. Dios soberano castigará al orgulloso. “Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune.” (Pr 16:5). La soberbia es uno de los pecados que más aborrece Dios por qué es rebeldía contra Él. El rebelde busca independizarse de Dios al no obedecer sus mandamientos. 6. Dios es el único que puede perdonar el pecado. “Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” (Pr 16:6). Dios ha provisto un camino para que el pecado sea perdonado. “Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” (Ro 10:8-10). Al creer en Jesucristo “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1Jn 1:7). 7. Dios da gracia para con los hombres. “Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.” (Pr 16:7). “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” (He 12:14). 8. Dios multiplica los bienes de justicia. “Mejor es lo poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.” (Pr 16:8). 9. Dios transforma al ser humano. “El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.” (Pr 16:9). El ser humano planea, más Dios determina, establece cómo será su camino, sus pasos. “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.” (Sal 19:7-8). “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada -
1048 – Pr 15:1 – Proverbios. Palabras que edifican, pacifican, consuelan.
La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.
¿Qué palabras y tono de voz usamos cuando damos una respuesta, consejo, exhortación? La suave respuesta puede disipar una situación potencialmente tensa al quitar la ira de las personas. Ser una persona conciliadora, pacificadora en una situación de esas, requiere pensar antes de hablar, ejercer la paciencia, el dominio propio, y la bondad, que son virtudes que con frecuencia se alaban en Proverbios. Por el contrario, una palabra áspera, hiriente hace subir, en lugar de disipar, el furor. Las palabras también pueden alentar o deprimir a un individuo. Pueden dar vida, contribuir a la salud emocional de la persona, así como un árbol de vida es fuente de fortaleza y crecimiento. En cambio, las palabras perversas pueden quebrantar el espíritu, o quitar, disminuir el ánimo. “Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos.” (Pr 16:24).
Las palabras que edifican, pacifican, consuelan. “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.” (Pr 15:1). Una voz y palabras acaloradas casi siempre provocan una respuesta airada. Para aplacar la ira y buscar la paz, escoja palabras amables. “La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces.” (Pr 15:2). Enfatiza los contrastes entre el conocimiento hecho más bueno, hermoso por los sabios, y la insensatez que fluye como una vertiente de la boca del necio o indiferente. “Los labios del justo apacientan a muchos, mas los necios mueren por falta de entendimiento.” (Pr 10:21). “Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.” (Pr 15:3). Hace énfasis en la doctrina de la omnipresencia y la omnisciencia de Dios. Él no es ciego ni sordo a la maldad que ocurre, ni tampoco ignora, es ciego, sordo a lo bueno que está ocurriendo. “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.” (2Cr 16:9). Jesucristo advierte “El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.” (Mt 12:35-37). “La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.” (Pr 15:4). Una lengua buena es sanadora para la conciencia herida, a la que consuela; para las almas enfermas de pecado, a las que da convicción de pecado; y para las partes en desacuerdo a las cuales reconcilia. “El necio menosprecia el consejo de su padre; mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.” (Pr 15:5). Si se desprecia la instrucción, reprende a los hombres en vez de tolerar que vayan tranquilos por el camino a la destrucción. “En la casa del justo hay gran provisión; pero turbación en las ganancias del impío.” (Pr 15:6). En el hogar del justo, recto hay “mucha riqueza”, al hablar con verdad y haciendo la paz; en cambio los ingresos del impío, vienen del robo, el engaño, y representan una “calamidad”. “La boca de los sabios esparce sabiduría; no así el corazón de los necios.” (Pr 15:7). La conversación de los sabios “siembra” verdad, paz, consuelo. Pero no es así en el corazón del necio. Usamos correctamente el conocimiento cuando lo difundimos; pero el corazón del necio nada que sea bueno tiene para difundir. “El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!” (Pr 15:23). La sabiduría se necesita para adaptar nuestro hablar de acuerdo a la ocasión. “El corazón del justo piensa para responder; mas la boca de los impíos derrama malas cosas.” (Pr 15:28). Es importante tener algo que decir, pero es también importante pensar antes lo que vamos a decir. -
1047 – Pr 14:1 – Proverbios. Construyes o destruyes.
La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.
Ciertamente sería sorprendente si usted plantara maíz y brotaran calabazas. Es una ley de la vida, tanto espiritual como física, que uno cosecha lo que siembra. Si uno chismea de sus amigos, los pierde. Cada acción tiene resultados. Si usted planta para sus propios deseos, cosechará lamentos y maldad. Si planta para agradar a Dios, cosechará gozo y vida eterna. ¿Qué tipo de semillas está sembrando? ¿Estás edificando o destruyendo? “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” (Gá 6:8).
1. Los que construyen, los que destruyen (Pr 14:1-8).
Varias son las maneras de construir, edificar y destruir, demoler. 1. La mujer sabia o necia. “La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.” (Pr 14:1). Edifica no se refiere a construir una casa física, sino al cuidado del hogar y hacer que éste prospere. Mientras que una mujer de sabiduría edifica y cuida de su casa, una necia vive de tal manera, que su hogar es un desastre. Construcción o demolición es lo que distingue a la mujer sabia de la necia. Aquí tenemos uno de los raros proverbios sobre el comportamiento femenino. Sus manos simbolizan su actitud o su conducta. Ella se destruye a sí misma y a su familia. 2. Integro o pervertido. “El que camina en su rectitud teme a Jehová; mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.” (Pr 14:2). 3. Humilde o soberbio. “En la boca del necio está la vara de la soberbia; mas los labios de los sabios los guardarán.” (Pr 14:3). La boca del necio (“arrogante, endurecido y cerrado de mente”) hace que sea azotado con la vara (que no se refiere al mismo “castigo” de 13:24) en sus espaldas (Pr 10:13; 26:3). Sin embargo, los labios de los sabios, los sabios consejos, protegen a la persona de tal castigo (Pr 13:3). 4. Cuidar o destruir la herramienta para trabajar. “Sin bueyes el granero está vacío; mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.” (Pr 14:4). Si se desea obtener
resultados significativos de cualquier tipo, es necesario invertir en las herramientas a utilizar tiempo, dinero y trabajo. 5. Testigo verdadero o falso. “El testigo verdadero no mentirá; Mas el testigo falso hablará mentiras.” (Pr 14:5). 6. Burlador o sabio. “Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla; Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.” (Pr 14:6). Los burladores buscan la sabiduría en los lugares equivocados. Encontrar la sabiduría es fácil para quienes tienen discernimiento de las cosas espirituales, porque saben dónde encontrar el verdadero conocimiento. 7. Labios sabios o necios. “Vete de delante del hombre necio, Porque en él no hallarás labios de ciencia.” (Pr 14:7). 8. Prudente o imprudente. “La ciencia del prudente está en entender su camino; mas la indiscreción de los necios es engaño.” (Pr 14:8).
2. La sabiduría construye, la insensatez destruye.
La insensatez es: 1. Destructora “La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.” (Pr 14:1). 2. Auto destructora “En la boca del necio está la vara de la soberbia; mas los labios de los sabios los guardarán.” (Pr 14:3). 3. Auto perpetuidad “Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla; Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil. “(Pr 14:6). “Los simples heredarán necedad; mas los prudentes se coronarán de sabiduría.” (Pr 14:18). “Las riquezas de los sabios son su corona; pero la insensatez de los necios es infatuación [orgullo].” (Pr 14:24). 4. Auto expresiva “Vete de delante del hombre necio, Porque en él no hallarás labios de ciencia.” (Pr 14:7). 5. Auto engañosa “La ciencia del prudente está en entender su camino; mas la indiscreción de los necios es engaño.” (Pr 14:8). 6. Obstinada “Los necios se mofan del pecado; mas entre los rectos hay buena voluntad.” (Pr 14:9). -
1046 – Pr 13:7 – Proverbios. Vivir de apariencias.
Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
Aquellos que llevan un estilo de vida contraria a la sabiduría de Dios pretenden, adoptan estilos de vida, que los lleva a la perdición. Dios no puede ser burlado porque todo lo sabe (omnisciente), y que todo lo ve (omnipresente) al estar en todo lugar al mismo tiempo. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” (Gá 6:7-8). No viva un estilo de vida a espalda de la palabra de Dios pretendiendo cumplirla, pero solo es oidor. “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Stg 1:22).
1. Las pretensiones, apariencias (Pr 13:7-14).
Pretender se refiere a un estilo de vida adoptado por imitación, es aparentar, simular. P1. Pretender ser rico. “Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.” (Pr 13:7). Una persona puede ser rica en lo material pero no tener nada en lo social o espiritual. No obstante, alguien puede ser pobre materialmente, pero rico en espiritualidad. En Jesucristo estamos completos lo tenemos todo. “como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.” (2Co 6:9-10). P2. Pretender escuchar. “El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas; pero el pobre no oye censuras.” (Pr 13:8). Las riquezas ahorran a algunos el castigo, mientras que otros sufren porque no quieren recibir la reprensión de la indolencia, que los hace y los guardas pobres. P3. Pretender la luz de la vida. “La luz de los justos se alegrará; mas se apagará la lámpara de los impíos.” (Pr 13:9). P4. Pretender modestia, humildad. “Ciertamente la soberbia concebirá contienda; mas con los avisados está la sabiduría.” (Pr 13:10). La obstinación, terquedad que acompaña a la arrogancia, produce contiendas, las que los avisados, mostrando así la modestia, evitan las contiendas. P5. Pretender ser legal. “Las riquezas de vanidad disminuirán; pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.” (Pr 13:11). La riqueza ganada en una forma vana disminuirá. Tales riquezas de hoy pueden ser la ganancia en los juegos de azar, los robos o la corrupción en el trabajo. P6. Pretender tener esperanza. “La esperanza que se demora es tormento del corazón; pero árbol de vida es el deseo cumplido.” (Pr 13:12). Es bueno para una persona tener esperanza, pero si ésta no se cumple en un largo período de tiempo entonces se desanima (experimenta tormento del corazón). Pero cuando se cumple el deseo, la persona se siente aliviada. El creyente tiene una esperanza viva (1Pe 1:3). P7. Pretender escuchar el consejo. “El que menosprecia el precepto perecerá por ello; mas el que teme el mandamiento será recompensado.” (Pr 13:13). P8. Pretender obedecer la palabra de Dios. “La ley del sabio es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte.” (Pr 13:14). La regla por la cual el sabio regula su conducta es una fuente que produce vida y felicidad en cambio adoptar el estilo de vida del pecador traerá muerte “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Ro 6:23). “El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte.” (Pr 14:27).
2. Peligros al imitar amigos corruptos (Pr 13:20-25).
Pretender, adoptar un estilo de vida, de amigos corruptos produce varios peligros. P1. Ser quebrantado. “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.” (Pr 13:20). -
1045 – Pr 12:17 – Proverbios. Beneficios de hablar la buena palabra.
El que habla verdad declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.
El libro de Proverbios exhorta y compara sobre la manera de hablar con el que se enoja, el que dice mentiras, el que habla perversidad, el que ofende. Los deseos y palabras incorrectas de los impíos los meten en problemas, quedan atrapados pues sus deseos los inducen a pecar. “Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.” (Pr 6:2). El sabio, justo, prudente aprende a hablar correctamente ante cualquier situación que se presente. “La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces.” (Pr 15:2)
Beneficios de hablar la buena palabra (Pr 12:13-25 – 13:1-5).
La buena palabra, hablar de manera correcta trae beneficios: B1. No enredarse. “El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; mas el justo saldrá de la tribulación.” (Pr 12:13). Las palabras de la “transgresión o rebeldía” llegan a ser una trampa (como del cazador); sin embargo, el justo se escapa de ella. B2. Ser saciado. “El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según la obra de sus manos.” (Pr 12:14). El valor de las palabras bien dichas y del trabajo bien invertido produce fruto, resultado del habla, el hombre va a rebosar más que lo necesario, en lo bueno; y del trabajo, se devuelve el fruto en una forma multiplicada. B3. Escuchar el consejo. “El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio.” (Pr 12:15). Siempre el justo está dispuesto a escuchar a otros. En cambio, el insensato no oye consejo. “El hijo sabio recibe el consejo del padre; mas el burlador no escucha las reprensiones.” (Pr 13:1). B4. Ser prudente. “El necio al punto da a conocer su ira; mas el que no hace caso de la injuria es prudente.” (Pr 12:16). Hace énfasis en el dominio propio. El insensato da a conocer (públicamente o donde se encuentra cuando siente la emoción) su ira y/o “la causa de la ira” (el enemigo). En cambio, el prudente intenta “cubrir”, no hacer pública, la “deshonra” o la afrenta. “En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.” (Pr 10:19). “El necio menosprecia el consejo de su padre; mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.” (Pr 15:5). B5. Hablar verdad. “El que habla verdad declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.” (Pr 12:17). Apunta al sistema legal de ser testigos de la verdad y no testigo falso. B6. Ser sanador, restaurador. “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; mas la lengua de los sabios es medicina.” (Pr 12:18). La lengua del sabio sanador es como las enseñanzas del maestro (Pr 4:22) y el enviado fiel (Pr 13:17). Al contrario, hablar sin pensar en una forma poco considerada es como una espada que penetra y daña, enferma. B7. Buen testimonio siempre. “El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa sólo por un momento.” (Pr 12:19). Acá entra el dicho popular “la mentira tiene patas cortas” (Pr 26:7). En cambio, los labios “fieles, veraces, firmes, establecidos”, permanecen para siempre en la “perpetuidad”. B8. Tener alegría. “Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; pero alegría en el de los que piensan el bien.” (Pr 12:20). Abra el corazón del malo: conseguirá ¡Engaño! Abra el corazón del bueno: conseguirá ¡Alegría (paz)! Jesús comentaba de Natanael: ¡He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño! (Jn 1:47). Hoy en día, a veces lo que algunos llaman astucia es nada menos que engaño. Jesús admira a un creyente en el que no existe la astucia del engaño como en los niños. Jesucristo advierte “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mt 18:3). B9. Ser libre de adversidad. “Ninguna adversidad acontecerá al justo; mas los impíos serán colmados de males.” (Pr 12:21). B10. Agradar a Dios. -
1044 – Pr 12:1 – Proverbios. Amar o rechazar la corrección.
El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante.
Si usted no quiere aprender, puede asistir a la escuela por años y no aprender nada. Pero si quiere que lo enseñen, no hay fin para lo que puede aprender. Esto incluye estar dispuesto a aceptar la disciplina y la corrección, y aprender de la sabiduría de otros. Una persona que rechaza la crítica constructiva tiene un problema de soberbia. Tal persona no puede aprender mucho.
1. Beneficios para el que ama la corrección (Pr 12:1-4). B1. Es sabio. El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante (Pr 12:1). La sabiduría es “más preciosa que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella” (Pr 3:15). Siendo que el principio de la sabiduría es el temor de Jehová, y que la instrucción proviene de Él, es lógico creer que quien lo ama, también amará la sabiduría y experimentará un aumento de ésta, pero “el que aborrece la reprensión es ignorante” (Pr 12:1b). Se puede agregar que quien ama la ignorancia, permanecerá en ella. B2. Recibe el favor de Dios. “El bueno alcanzará favor de Jehová; mas él condenará al hombre de malos pensamientos.” (Pr 12:2). En Proverbios se utilizan muchas palabras para describir al justo y al sabio, tales como recto (Pr 11:3, 11), perfecto (Pr 11:5), hombre de entendimiento (Pr 11:12), el de espíritu fiel (Pr 11:13), misericordioso (Pr 11:17), alma generosa (Pr 11:25), prudente (Pr 12:16, 23), verdadero (Pr 12: 22). Bueno es otra característica del sabio. Tal persona recibe la bendición del favor de Jehová. Pero una persona que es de malos pensamientos (Pr 14:17) o astuta para engañar, no sólo no recibe el favor de Dios, sino que también está condenado por él. B3. Permanecerá. “El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; mas la raíz de los justos no será removida.” (Pr 12:3). Un hombre impío sería desarraigado como una planta que se corta desde sus raíces, lo cual describe el exilio y/o la muerte. B4. Será mujer virtuosa. “La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la mala, como carcoma en sus huesos.“ (Pr 12:4). La mujer que ama la corrección será mujer virtuosa (Pr 31:10; Rt 3:11) que es como una corona en la cabeza de su marido, su fortaleza de carácter hace que su esposo se sienta orgulloso y honrado. Ella le añade dignidad. Por el contrario, la mala, insensata (que no es noble o moralmente fuerte) es como carcoma en sus huesos, su vergüenza le produce dolor interno.
2. Contraste entre el que ama y rechaza la corrección (Pr 12:5-12). El padre sabio de proverbios enseña a los hijos la gran diferencia que existe entre el que ama la instrucción, corrección, que es el justo contra el que la rechaza, el impío, incrédulo, necio. Existe marcada diferencia en: C1. Los pensamientos. “Los pensamientos de los justos son rectitud; mas los consejos de los impíos, engaño. “(Pr 12:5). Los justos tienen pensamientos buenos, justos, y honestos para sí mismos y para otros, pero los impíos aconsejan a los demás con engaño, dando consejos que son deshonestos, egoístas, y pervertidos. C2. Las palabras. “Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre; mas la boca de los rectos los librará.” (Pr 12:6). Los impíos desean destruir a la gente por medio de sus palabras y consejos, lo cual es engañoso. Sin embargo, los rectos tratan de librar a las víctimas que han sido atacadas por los chismosos y calumniadores. C3. La familia. “Dios trastornará a los impíos, y no serán más; pero la casa de los justos permanecerá firme.” (Pr 12:7). Cuando un impío trata de sorprender a otros, él mismo es sorprendido por la muerte (Pr 1:18). Su trampa los atrapará a ellos y no serán más; cesarán de existir. Pero la casa de los justos (su familia) estará segura (Pr 14:11). C4. Reconocimiento. “Según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón será menospreciado.” (Pr 12:8) -
1043 - Pr 11:24-25 – Proverbios. ¿Generoso o codicioso?
Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado.
El mundo dice que se guarde todo lo posible, pero Dios bendice a los que dan con liberalidad de sus posesiones, tiempo y energías. Cuando damos, Dios nos suple cada vez más para que demos más. También, dar nos ayuda a obtener una buena perspectiva de nuestras posesiones. Para comenzar, nos damos cuenta de que nunca fueron realmente nuestras, sino que Dios nos las dio a fin de utilizarlas en ayudar a otros. ¿Qué obtenemos entonces al dar a otros? Libertad de la esclavitud de nuestras posesiones, el gozo de ayudar a los demás y la aprobación de Dios. La generosidad hace prosperar a la gente en lo espiritual y material; la tacañería, la codicia la empobrece. Es una promesa irónica: el que no extiende la mano al necesitado llega a ser aquel que extiende la mano porque va a padecer escasez. Por lo tanto, “Más bienaventurado es dar que recibir” (Hch 20:35).
1. La bendición de dar (Pr 11:24-26).
“Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado.” (Pr 11:24-25). Al dar con liberalidad, una persona tiene abundancia, lo cual es una aparente paradoja “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.” (2Co 9:6). Por otro lado, el que es tacaño y que no ayuda a los demás, estará siempre en necesidad “Se apresura a ser rico el avaro, y no sabe que le ha de venir pobreza.” (Pr 28:22). Cuando alguien tiene un alma generosa prospera y recibe ayuda de otros. “A su alma hace bien el hombre misericordioso; mas el cruel se atormenta a sí mismo.” (Pr 11:17). “Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá; pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.” (Pr 11:26). El grano en una sociedad agrícola como aquella, era un medio principal de intercambio; así que, acapararlo afectaría drásticamente los precios. Pero el que vendía sus granos y no los retenía, era una bendición para los demás. El hombre generoso, y la mujer generosa pueden tener la seguridad de que su generosidad no va a perjudicarlos. Al contrario, la generosidad apropiada aumenta el valor de sus bienes. La mujer virtuosa de Proverbios es generosa y a la vez próspera, siendo un ejemplo de este versículo “Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso. “(Pr 31:20). La madre de Lemuel espera que su hijo, el rey, sea un ejemplo también de la generosidad del derecho hacia el pobre. Jesucristo advierte “Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís. Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. “(Mr 4:24-25).
2. La bendición para el que procura el bien de los demás (Pr 11:27-31).
“El que procura el bien buscará favor; mas al que busca el mal, éste le vendrá.” (Pr 11:27). Si una persona busca, procura el bien en las cosas y para otros, recibirá el favor. Pero si una persona busca el mal (problemas o tragedias) para los demás, le caerá a él mismo. “El que confía en sus riquezas caerá; mas los justos reverdecerán como ramas.” (Pr 11:28). El codicioso, que tiene amor al dinero, caerá ya que no procura ayudar a otros. “Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” (1Ti 6:9-10). El apóstol Pablo advierte “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios - Se mer