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  • Al cumplirse 100 años del nacimiento de Fellini, Documentos RNE recrea la vida del genio de Rímini desde nacido un 20 de enero de 1920, y muerto en Roma el 31 de octubre de 1993. Un recorrido por su intensa vida, partiendo de la infancia y adolescencia en Rímini; un periodo que influirá enormemente en su posterior obra artística y en su propia e imaginativa personalidad.

    Entre juegos y travesuras transcurrió la infancia de Fellini con una normalidad mayor de la que él mismo deseara. Fellini fue un niño como tantos otros de su época al que se le daba bien dibujar y dotado de una mente fabuladora capaz de inventar su propia vida. Sus estancias veraniegas en la casa de campo de sus abuelos en la localidad de Gambettola sirvieron de acicate para impulsar su espíritu mágico y aventurero, en aquella Italia provinciana que le tocó vivir. Una Italia dominada por la influencia de la Iglesia y el fascismo mussoliniano.

    El documental recupera el pensamiento del director romañolo por medio de las entrevistas que concedió a TVE durante sus visitas a España. En ellas, Fellini muestra sus ideas sobre el cine y la vida de su tiempo, y reflexiona acerca de su propia experiencia vital.

    En una de estas entrevistas el director reconoce que él es un director autobiográfico cuya vida, señala, “es completamente inventada…En efecto, si pienso en los primeros años de mi infancia o de la primera adolescencia, tengo la sensación de no poder concretar ningún episodio preciso. Es como si hubiera tenido una larga y somnolienta incubación para poder llegar un día al plató, despertarme y comenzar a inventarme una infancia y adolescencia de recuerdos”.

    Tras la adolescencia, huyó a Roma donde vivió la Segunda Guerra Mundial y forjó su carrera creativa desde su experiencia de caricaturista, periodista y escritor de guiones, hasta lograr la dirección de sus primeras películas, influido por el movimiento neorrealista italiano.

    En Roma conocerá Fellini a su compañera de toda la vida, la actriz Giulietta Masina. Será la Giulietta de los espíritus, una actriz de marcada personalidad, que tomó parte en la mayoría de sus principales películas y que compartió el triunfo del cineasta, que le llegó a partir del estreno de El jeque blanco. Éxito que se completará con films de la talla de Los inútiles, La Strada, Ocho y medio, Las noches de Cabiria, Amarcord o La dolce vita. Algunas de ellas obtuvieron importantes galardones, como la Palma de Oro del Festival de Cannes o el Oscar de Hollywood, que obtuvo en cinco ocasiones, incluido el premio honorífico en 1993.

    En el documental, de Miguel Molleda, además de las voces del propio Fellini, Giullietta Masina, Alberto Sordi o del compositor Nino Rota, escucharemos los testimonios del profesor y crítico de cine, Paulino Viota; del especialista en cine italiano, José Manuel Ibarrola; del director de cine español, José Luis García Sánchez; y del historiador y profesor universitario italiano Matteo Re.


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  • El martes 24 de enero se cumplen 40 años del asesinato perpetrado contra un grupo de abogados en la calle Atocha de Madrid. Aquella noche de invierno de 1977, tres pistoleros de la ultraderecha española entraron en el despacho laboralista y, a sangre fría, vaciaron sus cargadores sobre las nueve personas que aún estaban trabajando a las diez y media de la noche. Como resultado de aquella acción terrorista, cinco personas murieron y otras cuatro fueron gravemente heridas.

    Con guión de Mamen del Cerro, Documentos RNE narra en primera persona, gracias al testimonio de Alejandro Ruíz Huerta, único superviviente que queda vivo, y a las voces rescatadas del Archivo de Miguel Sarabia, Dolores González Ruíz y Luis Ramos, los terribles acontecimientos de aquella noche, los convulsos días siguientes y cómo superaron la tragedia.

    El atentado de Atocha se produjo en la semana más dramática de la Transición española, como recuerda para este programa el que fuera ministro de la Gobernación, Rodolfo Martín Villa. Además, los familiares de las víctimas nos cuentan lo ocurrido en Atocha aquella noche y nunca se pudo desvelar; Paca Sauquillo, también abogada, hermana de Javier Sauquillo y cuñada de su esposa, Dolores González Ruíz; Carmela Cantó, esposa de Luis Ramos; Guiomar Sarabia, hija de Miguel Sarabia; y Pablo Benavides, hermano de Luis Javier Benavides. Todos nos han abierto su corazón y su memoria para recordar la angustia y las consecuencias de la matanza. También escucharemos el testimonio de Manuela Carmena, miembro del grupo de abogados de Atocha y posterior alcaldesa de Madrid, que se salvó por un cambio de organización a última hora. Ella nos cuenta cómo lo vivió y qué dificultades se plantearon para organizar la capilla ardiente y el funeral.

    Con los abogados Jaime Sartorius y José María Mohedano recordamos la tensión del juicio, en el que por primera vez en España se sientan en el banquillo de los acusados a miembros de la ultraderecha, y lo difícil que resultó su instrucción por los errores premeditados del juez Gómez Chaparro. Cuarenta años después, el único superviviente y los familiares de las víctimas mantienen que no se juzgaron a todos los culpables de la masacre.

    La memoria de las víctimas y su gesta se mantiene viva gracias a la Fundación Abogados de Atocha. Su vicepresidente, Raúl Cordero, también nos ha ofrecido su testimonio personal y sus recuerdos de aquel día de sangre en la semana más negra de la Transición española.

    Documentos RNE se emite los viernes, de 23 a 24 horas, por Radio Nacional.

    Histórico de emisiones:

    21/01/2017


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  • En 2020 se cumplen doscientos años del nacimiento de Florence Nightingale. La Dama de la lámpara, como fue llamada por los soldados heridos en la guerra de Crimea, con sus propuestas de reforma sanitaria, puso las bases de la enfermería moderna.

    Transformó una profesión devaluada, a cargo de la beneficencia de instituciones religiosas, en una ciencia asistencial basada en la educación, la investigación y el método científico. Nightingale se convirtió en un referente internacional de las ciencias de salud, pero su labor no se limitó a este campo; además, fue una luchadora por la libertad de las mujeres y por la equiparación profesional con los hombres.

    Nació en Florencia, el 12 de mayo de 1820, y, muy pronto, a los diecisiete años, sintió la vocación de ayuda a los que más sufrían y por los enfermos. Cursó estudios de ciencias y matemáticas con los que adquirir conocimientos para su vocación; y, aunque tuvo el rechazo de sus padres a su dedicación a la enfermería, consiguió mantener su propósito.

    Inició su formación específica en Alemania y luego continuará su instrucción en Inglaterra, Francia y otros países europeos. Cuando estalla la guerra de Crimea, en 1854, es elegida por el ejército inglés para dirigir un grupo de enfermeras. Ante las penosas condiciones que sufrían los soldados heridos, aplicó un método combinado de cuidados asistenciales y medidas de higiene –agua y aire puros, limpieza general-; con ello consiguió reducir la mortalidad del 49% al 2,2%.

    Tras la guerra de Crimea, regresó a Inglaterra como una heroína nacional. Decidió iniciar una campaña para mejorar la calidad de la enfermería en los hospitales militares; y su empeño llevó a la creación de una universidad médica militar en 1857. Cuatro años más tarde, consiguió reunir fondos para fundar la primera institución educativa de enfermería: la escuela y casa para enfermeras Nightingale, en el hospital Saint Thomas de Londres.

    Nightingale se convirtió en la persona más influyente en materia de salud, alcanzando renombre internacional. Pero, además, fue una feminista convencida que buscó la igualdad entre hombres y mujeres en la práctica sanitaria. Nightingale dejó escritas, en su libro Notas de enfermería, sus ideas y propuestas para mejorar la profesión. Unos principios que mantienen su validez general en cuanto a formación, aplicación e investigación de las ciencias de la salud y, particularmente, en enfermería.

    Con motivo del bicentenario de su nacimiento Documentos RNE le dedica el espacio, Florence Nightingale, creadora de la enfermería moderna. Con guión de Elisabeth Norell, cuenta con la participación de la que fue miembro del Consejo General de Enfermería y doctora en enfermería, Myriam Ovalle, y del director del Gabinete de Estudios del Consejo General de Enfermería, Rafael Lletget.


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  • En 2019 se cumplieron cien años del nacimiento de César Manrique, un artista estrechamente vinculado a Lanzarote, el lugar donde nació y dejó sus mejores obras. Manrique fue un visionario que entendió la importancia de preservar el medio ambiente y fomentar un turismo sostenible que no destrozase el singular paisaje volcánico de la isla canaria.

    Nacido en Arrecife de Lanzarote Manrique quedó impactado desde pequeño por la naturaleza salvaje de la Caleta de Famara, donde pasaba las vacaciones familiares. No era buen estudiante, pero dibujaba muy bien y enseguida quiso dedicarse a la pintura. Sin embargo, tuvo que superar las reticencias de su padre. Después de pasar dos años en la Universidad de La Laguna cursando Arquitectura Técnica, pudo trasladarse a Madrid para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

    En Madrid conocerá a Pepi Gómez, con quien tuvo la relación más estable de su vida y que le introducirá en los círculos burgueses y artísticos madrileños. Manrique empezó haciendo una pintura figurativa, pero evolucionó hacia la abstracción bajo la influencia del informalismo reinante. Su pintura terminó reflejando las texturas y colores de su tierra volcánica.

    Cuando muere Pepi Gómez, en 1963, el artista sufre una profunda crisis y se traslada a la meca de la modernidad, Nueva York. Pero el momento crucial de su vida se produce cuando, a finales de los sesenta, vuelve a Lanzarote para iniciar una serie de proyectos para construir espacios adaptados al paisaje: una simbiosis de arte y naturaleza, que buscaba atraer un turismo de calidad y evitar la masificación que ya amenazaba Canarias. Recupera el valor de la arquitectura tradicional isleña y fija una serie de normas para respetar y realzar el medio ambiente. Así surgieron Los Jameos del Agua, construido sobre un tubo volcánico; la casa de Taro de Tahíche, hoy Fundación César Manrique, aprovechando burbujas volcánicas; el Mirador del Río, en los acantilados del norte de la isla; el restaurante de Timanfaya, con vistas a las coladas de lava…

    Pero a mediados de los ochenta, cuando la presión del turismo se intensificó, tuvo que enfrentarse a los poderes que querían un desarrollo rápido. Manrique se convirtió en un activista por la lucha medioambiental: encabezó manifestaciones, escribió manifiestos y lanzó duras críticas contra las autoridades. El deber del artista, repetía, es defender la naturaleza.

    Manrique era un vitalista y vivía asombrado, según sus palabras, por el milagro de la vida. La muerte le sorprendió en septiembre de 1992, a los 73 años, en un accidente de coche al salir de su Fundación. Lanzarote no sería la misma sin él, y él no habría sido el mismo sin su isla.

    Con guión de Modesta Cruz, Documentos RNE hace un recorrido por la vida del singular artista lanzaroteño definido a través de su propio testimonio. Además, contamos con la aportación del director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera; de su biógrafa, la profesora de Historia del Arte, Violeta Izquierdo; y del crítico y profesor de Bellas Artes, José María Parreño, estudioso de la relación del arte con el medio ambiente.


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  • En la biografía de Ernesto Giménez Caballero destaca la fundación de la La Gaceta Literaria en 1927, la revista de referencia de la vanguardia cultural española. Además de servir para introducir las nuevas tendencias culturales, en ella colaborarían los jóvenes talentos de su generación, como Alberti, Muñoz Arconada, Dalí o Buñuel, que luego se consagrarían como importantes iconos de nuestra cultura.

    También colaboraron en La Gaceta Literaria los principales escritores de las anteriores generaciones: Ortega y Gasset, Machado, Unamuno, Baroja o Azorín.

    Fue un momento de eclosión cultural en España que dudaría poco tiempo. El torbellino político de los años treinta impregnó toda la sociedad e hizo saltar por los aires el ambiente de libertad cultural. saltaría por los aires en poco tiempo. Ernesto Giménez Caballero girará ideológicamente hacia el fascismo, del que él mismo se consideraba su introductor en España, colaborando sucesivamente con las JONS de Ledesma Ramos y con la Falange de José Antonio Primo de Rivera.

    Gecé, firma literaria de Giménez Caballero, cultivó una posición original dentro del falangismo y el franquismo, a cuya mitología grandilocuente y retórica tanto contribuyó, no exenta de extravagancia y sensacionalismo.

    Antes de entregarse al culto apologético del caudillo, que sostuvo ininterrumpidamente durante 40 años, había propuesto el nombre del socialista Indalecio Prieto como jefe y conductor del fascismo español. También propuso refundar la dinastía hispano-germánica con el matrimonio de Hitler con Pilar Primo de Rivera, al que muchos se refirieron como un desvarío.

    Sus salidas de tono lo convirtieron en una figura poco fiable dentro del régimen, hasta que él mismo decidió marchar como diplomático a Sudamérica. Se jubilaría en 1970 como embajador en Asunción (Paraguay), donde mantuvo una amistad personal con el dictador Alfredo Stroessner.

    Durante la transición volvió a brillar durante un tiempo, con la publicación de su autobiografía, Memorias de un dictador, que, según sus propias palabras, había dictado a una secretaria.
    Giménez Caballero moriría en Madrid en 1988.

    El documental, de Luis Miguel Úbeda, recorre la figura de Ernesto Giménez Caballero con los testimonios de, Juan Manuel Bonet, autor de Diccionario de las vanguardias en España (1907-1936); Enrique Selva, autor de Ernesto Giménez Caballero, entre la vanguardia y el fascismo; y Ángel Luis Sobrino, autor de Las revistas literarias en la Segunda República. Además, recuperamos el testimonio del propio Giménez Caballero procedente del Archivo de RTVE.


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  • Documentos RNE se adentra en el mundo de la predicción del tiempo atmosférico y reconstruye la Historia de la Meteorología. De su trasformación en una mera previsión intuitiva de los fenómenos meteorológicos, en ciencia que estudia y es capaz de predecir, cada vez con mayor exactitud y anticipación, el tiempo meteorológico.

    La perfección de la predicción del tiempo meteorológico ha ido evolucionando a lo largo de los siglos, desde aquel mundo de las supersticiones, de las creencias, o las intuiciones de la sabiduría popular, hasta los razonamientos científico-técnicos.

    La Meteorología se refiere a todos aquellos fenómenos atmosféricos que ocurren entre la Tierra que habitamos y el mundo de las estrellas. El vocablo tiene su origen en las palabras meteoron, referente a los objetos que se encuentran altos en el cielo, y logos, que quiere decir tratado o estudio sobre algo. Su origen parte de los estudios del gran sabio de la antigua Grecia, Aristóteles. El genio macedonio fue el creador en el siglo IV antes de Cristo del primer tratado científico llamado Meteorológica o El Libro de los Meteorológicos, que comprende observaciones, análisis y estudios, sobre los fenómenos atmosféricos. Y, aunque contiene errores, sorprende la exactitud de las observaciones meteorológicas del gran filósofo hace ya más de 2.300 años.

    El documental, La Historia de la Meteorología: Los Mensajeros del Tiempo, de Miguel Molleda, recorre la evolución de esta ciencia desde sus orígenes hasta hoy, en todo el mundo y en España.

    Hoy, lejos ya de la mera observación para prever el tiempo desde la antigua atalaya de la Torre de los Vientos, a los pies de la Acrópolis de Atenas, la predicción meteorológica y la Ciencia del Tiempo es un asunto de modernos satélites, sofisticados métodos para auscultar la alta atmósfera, complejos modelos numéricos de cálculo y potentes ordenadores. Todo ello, junto a los estudios sobre el cambio climático, forzando por la actual civilización, está posibilitando el perfeccionamiento cada vez mayor de los estudios sobre el clima en el planeta Tierra.

    Documentos RNE se ha trasladado hasta la Agencia Estatal de Meteorología de España, AEMET, y allí se ha entrevistado con expertos meteorólogos que han hablado sobre la evolución, métodos e historia de la Meteorología. Manuel Palomares Calderón, responsable de Relaciones Internacionales para Europa de la AEMET, interviene desde sus amplios conocimientos sobre historia de la Meteorología; Javier Méndez, responsable del Centro de Operaciones de Datos, y Alicia López Rejas, del Centro Nacional de Predicción, destacan la importancia de los modelos numéricos y el uso de los ordenadores. Rubén del Campo, del Departamento de Comunicación de la AEMET, explica cómo se produce en la actualidad la información del tiempo. Además, recuperamos del Archivo de RTVE el testimonio de Mariano Medina, primer Hombre del Tiempo, que presentó la información meteorológica a un público masivo en TVE.


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  • Todos los años, las voces de los niños del Colegio de San Ildefonso, en el Sorteo de Lotería de Navidad, marcan el inicio de estas fiestas. Una tradición, la de cantar la lotería, que se remonta al reinado de Carlos III, en el siglo XVIII.

    Pero la historia del Colegio de San Ildefonso es aún más antigua; se sitúa en la Plena Edad Media. En esa época, junto al resurgimiento de las ciudades, surgen los colegios de doctrinos en toda Europa para dar cobijo a los niños huérfanos y pobres; en España, el de San Ildefonso será uno de ellos.

    En esos colegios de doctrinos, los huérfanos aprenden la doctrina católica a través del canto. Gracias a ello, los niños empiezan a participar en las celebraciones de la vida social con sus cantos, fiestas, funerales, entierros, homenajes… Y así llegarán al canto de la lotería.

    Con los siglos, fueron desapareciendo todos los colegios de doctrinos que había en España, sólo logró perdurar el de San Ildefonso, precisamente gracias a que sus niños cantaban la lotería, privilegio que les fue otorgado por el rey Carlos III. La primera participación de los niños en un sorteo data de 1771, en virtud de un Real Decreto de 1763 para sufragar gastos de hospitales y hospicios.

    Desde su creación el Colegio de San Ildefonso ha estado sujeto a numerosas vicisitudes, incluso ha sobrevivido a dos guerras: la de la Independencia, contra los franceses, a comienzos del siglo XIX, y la Guerra Civil española ya en el siglo XX.

    Con el tiempo, el Colegio, que depende del Ayuntamiento de Madrid, ha experimentado cambios institucionales y organizativos. Pero el sonido del canto de los niños se mantiene como nexo de unión entre el pasado y el presente.

    Documentos RNE recorre la historia del popular Colegio de San Ildefonso y, también, nos adentramos en las sensaciones de sus principales protagonistas: los niños. Compartimos su sentimiento de compañerismo, los nervios, la emoción de cantar los premios…

    Mamen del Cerro nos adentra en su mundo junto a Juan Campos, ex alumno del colegio y educador del mismo, en la actualidad; Carolina Hidalgo, la primera niña que entró en San Ildefonso cuando el colegio se hizo mixto; y Charo Rodríguez, su actual directora. Analizamos su historia con Francisco Marín, director de la Imprenta Municipal y gran conocedor del pasado madrileño. Y junto al educador del centro Jesús Martínez y varias niñas asistimos a los ensayos previos al Sorteo de Navidad.


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  • En noviembre de 2019 se cumplieron 50 años de la muerte de Ignacio Aldecoa, uno de los mejores autores de cuentos del siglo XX; un hombre que, aunque murió con solo 44 años, tuvo tiempo de publicar casi ochenta narraciones y cuatro novelas, en las que reflejó la vida de una gente que no salía en los triunfales documentales del NODO.

    Aunque de familia burguesa, Ignacio Aldecoa –nacido en Vitoria en 1925- se sintió muy próximo a personas humildes y que no habían sido favorecidos por la fortuna. Empezó a tratar con ellos desde muy joven, primero en Salamanca, donde inició la carrera de Letras, y después en Madrid, adonde llegó en 1945 y donde contactó con un grupo de jóvenes que pretendían, como él, dedicarse a la literatura: Rafael Sánchez Ferlosio, Jesús Fernández Santos, Alfonso Sastre, Carmen Martín Gaite o Josefina Rodríguez, con la que se casaría en 1952. Todos formaron parte de la generación del cincuenta; niños de la guerra civil que vivieron las limitaciones de la posguerra; escritores influidos por la narrativa norteamericana y por el neorrealismo italiano.

    Libros como El aprendiz de cobrador, Espera de tercera clase y El corazón y otros frutos amargos, muestran la perfección de su prosa, su sentido de la observación y su empatía con los menos favorecidos. En 1954 publicó su primera novela, El fulgor y la sangre, y dos años después, Con el viento solano, novelas que contaban un suceso –el asesinato de un guardia civil en una feria a manos de un gitano-. Quedó pendiente una tercera, sobre el mundo de los toros, para conformar una trilogía titulada La España inmóvil, pero que no pudo terminar. En 1958 apareció Gran Sol, una novela sobre la pesca de altura que el escritor había vivido en su propia piel unos años antes, cuando se embarcó en un pesquero que faenaba en las costas de Irlanda.

    Él y Josefina pasaron un año con una beca en Estados Unidos, el mejor de su vida como diría ella, y descubrieron por entonces una Ibiza que todavía no había sido invadida por el turismo y que adoptaron como lugar de vacaciones. Las islas eran para Aldecoa una especie de paraíso. Años después viajó a Las Canarias sobre las que publicó un libro de viajes, Cuaderno de Godo; y se estableció una larga temporada en La Graciosa, donde escribió su última novela, Parte de una historia.

    Con una simpatía y un innegable don de gentes fue el centro de un numeroso grupo de amigos que le admiraban por su personalidad arrolladora y su talento literario.

    Modesta Cruz trae a Documentos RNE la figura de Ignacio Aldecoa con la participación de su hija Susana y dos estudiosos de su obra, Ángeles Encina, de la Saint Louis University, y Fernando Vals, de la Universidad Autónoma de Barcelona. Oiremos también la voz de su viuda, Josefina, fallecida en 2011, que a la muerte de Ignacio decidió, como homenaje, adoptar el apellido Aldecoa. También contamos con algunos de sus amigos como el director de cine Mario Camus y los escritores, ya fallecidos, Jesús Fernández Santos y Carmen Martín Gaite.


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  • El 10 de septiembre de 1919, en mitad de un potente ciclón tropical, con vientos huracanados de 240 km/h, el vapor transatlántico Valbanera, de la naviera gaditana Pinillos, Izquierdo y Compañía, naufraga cerca de Key West, en Florida, cargado de emigrantes españoles. La tragedia fue total; murieron las cerca de quinientas personas que iban a bordo. El naufragio del Valbanera es una de las peores catástrofes de la historia marítima en tiempo de paz, pero, a pesar de su magnitud, el Valbanera cayó en el olvido.

    En 1919 España atravesaba una grave crisis social; la Primera Guerra Mundial dejaba una importante carestía alimentos; el campo se resentía y las huelgas se extendían por las ciudades; la gripe española hacía estragos y la Guerra de África desangraba a la juventud. América era una oportunidad para muchos españoles acuciados por la miseria. El Valbanera iba cargado de estos españoles que buscaban un futuro que su país no les daba.

    El barco, un vapor de 122 metros de eslora y 12.500 toneladas, había partido del puerto de Cádiz, el 3 de agosto de 1919, rumbo a América con escala previa en Canarias. Allí embarcará más de la mitad del pasaje. Tras tocar en San Juan de Puerto Rico, el barco llega a Santiago de Cuba donde desembarca la mitad del pasaje. Y el 5 de septiembre, el Valbanera pone rumbo a su siguiente destino: La Habana. Nunca llegará a él, se encontrará con un potente ciclón tropical generado en las Antillas, que se desplazaba por el estrecho de Florida hacia Cuba siguiendo una trayectoria inusual muy al norte. El capitán del Valbanera, Ramón Martín Cordero, no previó el movimiento del ciclón y el barco entró de lleno en el huracán cuando navegaba a la altura de Matanzas. A las 7:50 horas del 9 de septiembre, el capitán transmite un desesperado mensaje pidiendo datos sobre la perturbación. Será su última comunicación, después el Valbanera desaparece.

    Los restos del Valbanera fueron encontrados por un buque de la Armada de los Estados Unidos nueve días después del naufragio, 40 millas al oeste de Cayo Hueso, el más alejado de la península de Florida, embarrancado en el Bajo de la Media Luna, un banco arenoso de escasa profundidad. El barco estaba cubierto de agua y arena y no se encontraron supervivientes. A pesar de la tragedia, el Valbanera quedó cubierto por el olvido; el mismo olvido que sufrieron sus víctimas, españoles que tuvieron que afrontar los riesgos de la emigración con la esperanza de una vida digna.

    Alfredo Laín reconstruye en Documentos RNE la tragedia del Valbanera junto a descendientes de víctimas, como el periodista Gaumet Florido o el buzo Eduardo Vera, que participó en la expedición al Valbanera de 1996. El marino, investigador de siniestros marítimos y autor de Regreso al Valbanera, Fernando José García Echegoyen, nos revela los detalles del naufragio; el meteorólogo, José Miguel Viñas, reconstruye las características del ciclón que hundió el barco. El doctor en Historia Contemporánea, José Babiano, explica las migraciones a América; y el profesor de Historia de la Medicina, Pedro Gargantilla, expone la incidencia de la gripe española en esos años


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  • Entre las décadas de los cincuenta y los sesenta del siglo XX, Francia vivirá su periodo político más convulso después de la II Guerra Mundial a consecuencia de la Guerra de Argelia. El general Charles De Gaulle tomará las riendas del país y cerrará la crisis con dos acontecimientos históricos: la independencia de Argelia y el advenimiento de la Quinta República.

    El documental abarca los años que van desde 1958, en que el golpe de estado en Argel devuelve a la presidencia a De Gaulle, hasta la independencia en 1962, que supuso la salida del país de 800.000 franceses. Durante estos cuatro años, De Gaulle desmantela la Cuarta República y pone los fundamentos de la Quinta, asociada al presidencialismo y a la figura del general que había salvado la dignidad de Francia en 1940.

    Con la Guerra Fría trazando los ejes de la política internacional, la cruenta guerra de independencia argelina entre el ejército francés y el FLN, Frente de Liberación Nacional argelino, se convirtió en la piedra de toque del Movimiento de los No Alineados y fue motivo de discordia entre soviéticos y norteamericanos en pugna por los procesos de descolonización.

    El programa muestra cómo a través de los discursos a la nación de De Gaulle, se observa el giro político que experimenta adaptándose a la realidad y al tablero internacional: del intento inicial de retener la Argelia francesa, al reconocimiento de la autodeterminación y al desentendimiento final de la población colonial de pieds-noirs, una vez proclamada la independencia.

    Fruto de este cambio de posición, se producirá un nuevo golpe de estado por parte de los militares coloniales ultras en Argelia, el llamado Putsch de los Generales de 1961, pero esta vez De Gaulle consigue neutralizarlo. También la extrema derecha francesa decepcionada creará la OAS, un grupo terrorista que producirá más muertos en dos años que los siete años de guerra.

    España tendrá un papel en esta crisis. El franquismo hará un doble juego: por un lado, dará refugio a la cúpula terrorista de la OAS y, por otro, mantendrá abierta una oficina del FLN, que servirá para enviar armas a Argelia y dar refugio a heridos de guerra.

    Con guión de Luis Miguel Úbeda, el programa ha contado con las intervenciones de Pedro Martínez Lillo, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en Relaciones Internacionales Contemporáneas; los historiadores franceses Benoît Pellistrandi y Christophe Barret; Juan David Sempere, profesor titular del Departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante y autor, entre otros, de Los pieds-noirs en Alicante. Las migraciones de la descolonización; y el periodista Gastón Segura, autor de A la sombra de Franco. El refugio español de los activistas franceses de la OAS.

    Todo ello, junto a los testimonios históricos del general De Gaulle y de los principales protagonistas de la crisis.


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  • El 22 de febrero de 2020, se cumplen dos años del fallecimiento de Antonio Fraguas, Forges, uno de los mejores humoristas gráficos de nuestro país.

    Durante cincuenta años retrató a la clase media española y a todos los colectivos de nuestra sociedad con una personalidad inconfundible. Sus personajes: el Mariano, la Concha, el Blasillo, los náufragos…forman parte ya de nuestra cultura popular, y su peculiar forma de hablar la hemos incorporado al lenguaje cotidiano. Porque Forges no sólo supo retratar con ironía la actualidad y la vida de cada día, sino que fue un innovador del lenguaje siempre atento al habla popular. Palabras como bocata, cubata o firulillo…son de la factoría de Forges; los forgendros, algunos de los cuales han sido ya incorporados al Diccionario de la Real Academia de la Lengua.

    Documentos RNE, de la mano de Mamen del Cerro, viaja y se sumerge en la vida larga y ancha, sobre todo ancha, de Antonio Fraguas. Lo hacemos de la mano de su familia: de Rafael, uno de sus ocho hermanos, de Pilar, su compañera desde que tenían veinte años, y de Toño, uno de sus cuatro hijos. Con ellos nos aproximamos al Antonio más familiar, el más cercano, lleno de anécdotas y de corazón.

    Además, gracias a sus colegas de la prensa durante tantos años, nos hemos acercado al genio Forges; al dibujante prolífico e impenitente que nunca presumió de serlo, pero que supo crear un estilo propio e inconfundible. Compañeros y amigos como Peridis, Nieves Concostrina y José Luis Garci, nos cuentan cómo era trabajando y cómo ven sus viñetas.

    Forges tuvo una amplia vida laboral que empezó en esta casa, en Televisión Española, cuando sólo tenía quince años y a la que siempre se mantuvo ligado. De hecho, fue colaborador del programa de Radio Nacional de España, No es un día cualquiera, durante los últimos quince años. Su directora hasta septiembre de 2019, Pepa Fernández, nos recuerda esos años de antena y los gratos momentos de complicidad. Forges fue un estupendo comunicador capaz de animar la conversación con su ingenio y cercanía.

    También recrearemos algunas de sus más célebres viñetas y, por supuesto, escucharemos su propia voz, reflexiones del propio Forges sobre la vida, la familia, la muerte…gracias al Archivo de RTVE.


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  • En 1768 el joven músico italiano Luigi Boccherini llegaba a España por primera vez: nacido en Lucca, el artista tenía 25 años y era ya un reconocido virtuoso del violonchelo. A partir de ese momento se afincó definitivamente en nuestro país, donde se casó, formó una familia y se convirtió en Don Luis Boccherini, uno de los músicos más afamados del momento.

    Apenas un año después de su llegada a nuestro país, entra como músico al servicio del infante Don Luis de Borbón, hermano de Carlos III, quien mantenía una gran actividad de mecenazgo artístico y cultural. Con él estuvo durante su estancia en Arenas de San Pedro, y a la muerte del infante, en 1786, regresó a Madrid donde permaneció hasta su fallecimiento, acaecido en 1805, en su casa del barrio de Lavapiés.

    En Madrid mantuvo una importante actividad musical, con encargos para la casa de Benavente-Osuna. También recibió, por esos mismos años, el nombramiento de músico de cámara del rey Federico Guillermo II de Prusia, puesto que mantendrá durante una década. Igualmente tuvo una destacada relación comercial con el editor Ignaz Pleyel, durante tres años, entre 1796 y 1799. La edición de la música de Boccherini hizo de él una figura extremadamente conocida en Europa, y fue, junto a Haydn, una de las figuras más importantes de la música de la segunda mitad del siglo XVIII.

    Es especialmente destacada su aportación en el camino hacia la modernidad del artista. Su interés por el control editorial de su obra, en un tiempo en que aún no estaban reconocidos los derechos de autor, significó un paso importante en la independencia del artista, desde una posición al servicio de la corte, o de un mecenas, al ejercicio profesional del artista libre e independiente.

    Boccherini realizó la mayor parte de su extenso catálogo en España, de cuya vida musical pasó a formar parte rápidamente. En su obra destaca la creación camerística, desde tríos, cuartetos y quintetos, hasta sinfonías, y supo incluir en sus creaciones distintas referencias a la realidad y la cultura de nuestro país hasta convertirse en un pilar de la construcción de la identidad musical española. La obra de Boccherini se sitúa en el momento de la gestación de las principales formas en el terreno de la música de cámara, aunque también realizó algunas incursiones en la música vocal, con ejemplos tan interesantes como su zarzuela Clementina, con libreto de Don Ramón de la Cruz.

    El documental de Ana Vega Toscano cuenta con la participación del abogado José Antonio Boccherini, descendiente directo del compositor en sexta generación, socio fundador y primer presidente de la Asociación Luigi Boccherini; la catedrática Begoña Lolo, directora del Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; el historiador Jaime Tortella, autor de destacadas monografías sobre la vida y la obra de Boccherini; y el musicólogo Germán Labador, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y socio fundador de la Asociación Luigi Boccherini.


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  • El paso del tiempo y la ausencia de un compromiso público por preservar su legado parecen condenar al olvido a una de las figuras más relevantes de la astronomía española. Josep Comas Solà, nacido en la Barcelona de la segunda mitad del siglo XIX, es responsable de algunos de los descubrimientos celestes más llamativos de su tiempo.

    En interminables noches de observación, Comas Solà consiguió identificar dos cometas nuevos para la ciencia; uno de ellos, bautizado con sus apellidos, es especialmente valioso por tratarse de un cometa periódico con un ciclo de recurrencia de pocos años. También descubrió once asteroides. Al primero, avistado en 1915, lo llamó Hispania; al segundo, Alphonsina, doble homenaje al rey Alfonso XIII y a Alfonso X el Sabio. También tuvo un destacado papel en el estudio de los tres eclipses totales de Sol visibles desde la Península Ibérica entre 1900 y 1912.

    Este pionero de la astronomía española sumó a su formación universitaria un componente autodidacta, al tratarse de un campo virgen en la España de la época. Comenzó su carrera profesional en un observatorio privado de Sant Feliu de Guíxols (Girona), donde ya empleaba la naciente fotografía astronómica.

    Buena parte de su actividad la llevó a cabo como director del Observatorio Fabra, una instalación puntera situada en la montaña del Tibidabo, dependiente de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Además, también dispuso de un observatorio particular instalado en su propia casa, Villa Urania. Desde ambas instalaciones el astrónomo siguió anotando descubrimientos sorprendentes, como la rotación diferencial de Saturno o la existencia de atmósfera en la mayor de sus lunas, Titán. Esa desbordante pasión por el firmamento le llevó a abrir sus centros de trabajo a la ciudadanía y a desarrollar una actividad divulgativa en infinidad de conferencias. Escribió varios libros de referencia, incontables artículos en prensa y presentó el primer programa de esa temática en la radio decana del país, la EAJ 1 de Barcelona, incluso estuvo implicado en el propio nacimiento de la emisora. Como buen apasionado de la innovación, Comas Solà también promovió la primera experiencia de aviación llevada a cabo en la ciudad condal.

    El documental de Álvaro Soto recorre la vida y obra de este extraordinario astrónomo con la ayuda de los profesores de Historia de la Ciencia, Antoni Roca-Rosell y Pedro Ruiz-Castell. Interviene también el actual director del Observatori Fabra y catedrático de Física Cuántica y Astrofísica, Jorge Núñez. El programa analiza además sus aportaciones al desarrollo de la sismología con la ayuda de Josep Batlló, especialista en dicho campo del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya. La comunicadora científica Bibiana Bonmatí y los expresidentes de las agrupaciones astronómicas Aster, Ricard Martínez, y de Sabadell, Josep Maria Oliver, exploran su faceta de divulgador de la observación celeste. El retrato más íntimo del personaje lo trazan su familiar Pau Senra y Núria Guille, amiga del entorno de Comas Solà.


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  • Cuando se cumple el trigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín, el proyecto de unificación de Alemania ha conseguido importantes logros, sin embargo, persiste un sentimiento de separación entre este y oeste que se levanta como un muro mental entre ambas comunidades, difícil de demoler.

    El muro separó a los berlineses del este y el oeste durante 28 años. Con su caída, el 9 de noviembre de 1989, se empezaba a disolver el orden europeo establecido tras la II Guerra Mundial. El modelo comunista de los países del este cayó tras el impulso reformista del presidente soviético Mijaíl Gorbachov. La Alemania del Este desapareció y, apenas once meses después de la caída del muro, Alemania quedó reunificada en un solo país.

    A pesar de la ilusión popular y el impulso inicial dado por las autoridades al proceso de unificación, la diferente historia entre el este y el oeste, y las desigualdades políticas, económicas y sociales, pusieron de manifiesto profundos problemas que siguen quebrando a la sociedad alemana.

    Los datos oficiales revelan una clara convergencia social: el paro en el territorio oriental se ha reducido a mínimos (menos del 7%), los salarios se están equiparando (15% inferiores en el este) y la pérdida demográfica se está revirtiendo en los últimos años. Sin embargo, la participación de los ciudadanos del este en la vida del país es muy deficitaria; su representación en la administración, los medios de comunicación o las empresas, es escasamente una octava parte de su peso demográfico.

    Seis de cada diez alemanes del este se sienten ciudadanos de segunda; solo el 40% considera que la reunificación ha sido un éxito y en los jóvenes se reduce al 20%. Por su parte, muchos occidentales consideran a sus compatriotas orientales como a los musulmanes, poco trabajadores y una carga para su economía.

    Aunque la pérdida de población de Alemania oriental se ha reducido a 1,2 millones, la sangría demográfica ha dejado una sociedad envejecida con importantes vacíos en áreas rurales. La situación propicia la polarización política: la ultraderecha de Alternativa para Alemania se ha hecho fuerte en los territorios castigados por la despoblación, mientras que la izquierda postcomunista de Die Linke recoge un sentimiento nacional en torno a los valores del antiguo régimen comunista.

    Documentos RNE, con guión de Juan Carlos Soriano y Miguel Ángel Coleto, recorre la historia y la realidad de este proceso que conduce al mundo actual. Lo hacemos con el análisis de los profesores de Ciencia Política, Ignacio Sotelo y José Ignacio Torreblanca; y de los profesores de Historia Contemporánea, Florentino Portero y Walter Bernecker. El periodista italiano de la agencia Ansa, Riccardo Ehrman, que formuló la pregunta al portavoz del Politburó Günter Schabowski que precipitó la apertura del muro, nos cuenta su vivencia de este momento. Asimismo, José Gabriel Herrero, corresponsal de RNE en Berlín, y Aurora Mínguez, corresponsal entre 1992 y 1999, nos describen la sociedad alemana desde su propia experiencia.


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  • La tarde del 15 de febrero de 1941 se inició un incendio en Santander que se prolongó durante varios días e hizo desaparecer todo el centro histórico. Tras él, la capital de la Montaña cambiará su faz y, a partir de la reconstrucción posterior, se generará la actual ciudad.

    El gran incendio, conocido posteriormente como El Siniestro, se originó en la calle Cádiz por causas aún no precisadas. Sin embargo, sería el viento sur el que propició el desastre. Un potente huracán, de rachas próximas a 200 Km/h, hizo incontrolable la situación; el fuego se propagó rápidamente prendiendo en las estructuras de madera de las casas hasta reducirlas a cenizas, sin que los cuerpos de emergencia pudieran evitarlo. Solo la actuación del ejército, con explosiones controladas de dinamita, pudo contener el avance de las llamas.

    El incendio arraso en núcleo fundamental de Santander: los restos romanos, la ciudad medieval, el Santander renacentista, el barroco y el colonial. Destruyó unos 400 edificios y dejó más de 10.000 damnificados. Sin embargo, sólo se registró una víctima mortal, el bombero de Madrid, Julián Sánchez, fallecido a consecuencia de la caída de un muro.

    El suceso generó una ola de solidaridad en toda España y la reconstrucción posterior fue manejada por el régimen para demostrar su capacidad de actuación. Se buscó enseñorear el centro de Santander, pero se hizo a costa de destruir, aún más, el suelo arqueológico y de generar un proceso de especulación inmobiliaria que expulsó hacia la periferia a las clases sociales más bajas, recluyéndolas en barrios marginales.

    Con guión de Miguel Molleda, el documental recrea el suceso con testimonios de supervivientes. El médico jubilado, José María Cubría Mirapeix, de 84 años de edad, vivió el incendio con seis años y dejó constancia escrita de su experiencia. Cubría relata para Documentos RNE la vivencia de un niño en el corazón del incendio; cómo las llamas devoraron su casa familiar, en primera línea de fuego, y el drama que supuso esta pérdida. También se muestra el testimonio de la historiadora Mari Carmen González Echegaray, ya fallecida, que vivió el incendio con dieciséis años.

    Además, Documentos RNE se ha trasladado al mismo lugar del incendio para recorrer, junto a la historiadora y coordinadora de los actos del 75 Aniversario del Incendio en 2016, Raquel Peña Suárez, los lugares emblemáticos que fueron pasto de las llamas y descubrir el Santander que resurgió después. Con la geógrafa, urbanista y profesora de la Universidad de Cantabria, Ángela de Meer, analizamos las consecuencias arquitectónicas del siniestro, y cómo se llevó a cabo la reconstrucción hasta configurar la ciudad que es hoy Santander. También se recupera del Archivo de RTVE el testimonio del arqueólogo montañés, José Luis Casado Soto, autor de uno de los documentos más importantes publicados sobre este suceso, Febrero de 1941. El incendio de Santander.


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  • Diego de Pantoja está considerado como el pionero del intercambio cultural entre China y España. Este jesuita nacido en 1571, en el municipio madrileño de Valdemoro, llegó a China en 1600 para ayudar a la evangelización del país. Se reunió con el padre Matteo Ricci, que llevaba ya unos años intentando asentar una comunidad jesuita en el país asiático.

    En 1601, Ricci y Pantoja realizaron un viaje a Pekín para convertir al emperador Wanli, de la dinastía Ming, como estrategia de evangelización. Con este propósito, llegaron a la corte china con una serie de regalos que entusiasmaron al emperador, entre ellos dos relojes y un clavicordio. Estos obsequios permitieron a Diego de Pantoja acceder a la Ciudad Prohibida para enseñar a los eunucos a ajustar los relojes y a tocar música.

    Los jesuitas consiguieron residir en Pekín gracias a su formación científica. Pantoja era matemático, músico, geógrafo, lingüista, filósofo y escritor. Su dominio del idioma mandarín le permitió escribir varios libros que difundieron la doctrina cristiana y el intercambio de saberes, como el Tratado de los siete pecados y virtudes, La segunda parte del Tratado sobre la idea verdadera de Dios o La crucifixión. Junto a otro jesuita, Sabatino de Ursis, perfeccionó el calendario chino y elaboró varios mapas.

    Los primeros jesuitas fueron tolerados en un imperio cerrado a los extranjeros gracias a la política de adaptación, al respeto a las costumbres y a una estrategia de evangelización que aunaba el cristianismo y el confucionismo. Sin embargo, al morir Ricci, la Misión China quedó a cargo del padre Nicolás Longobardi contrario a la política de adaptación y a favor de una evangelización intransigente con el confucionismo. Este giro no fue aceptado y se produjeron varios altercados que acabaron con la expulsión de los jesuitas de China, en 1616. Diego Pantoja tuvo que salir de Pekín y en su viaje a Macao enfermó, muriendo en esta ciudad en 1618.

    A lo largo de los 21 años que vivió en China, Diego de Pantoja estableció un puente cultural entre Oriente y Occidente. Pantoja recopiló sus experiencias en los primeros años de estancia en Pekín en una Carta annua que envió, en 1602, al provincial de la orden en Toledo, Luis de Guzmán. En este texto, descubre al mundo occidental la geografía, la historia, la cultura y los sistemas de gobierno chinos. La carta se convirtió en un éxito y fue traducida al latín, francés, alemán e inglés.

    Antonio Buitrago recupera la figura de Diego de Pantoja para Documentos RNE. Lo hace de la mano de Ignacio Ramos, jesuita y profesor del Centro de Pekín para estudios chinos; Wenceslao Soto, secretario de la provincia de España de la Compañía de Jesús y coordinador del libro Diego de Pantoja, un puente con la China de los Ming; Inmaculada González Puy, directora del Instituto Cervantes de Pekín; Lou Huiling, investigadora y traductora del libro Diego de Pantoja y China, escrito por Zhang Kai; y Beatriz Moncó, antropóloga , docente de la UCM y responsable de la reedición de la Carta annua de Pantoja.


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  • El 14 de octubre de 2018 fallecía en Madrid, a los 81 años, el pintor Eduardo Arroyo, quizá el artista español más internacional de su generación. Un hombre que quiso ser escritor y terminó cayendo en los brazos de la pintura, aunque hizo otras muchas cosas en el mundo del arte: escultura, cerámica, ilustración, escenografía…y, además, escribió libros. Decía que necesitaba escapar a veces de la pintura para poder volver a ella luego con más fuerza.

    Arroyo nació en 1937 en un Madrid en guerra, en el seno de una familia burguesa. Siempre manifestó una gran habilidad para el dibujo y era muy aficionado a la lectura, pero fue un estudiante díscolo y acabó expulsado del Liceo Francés. Su vocación, entonces, era la escritura e ingresó en la Escuela de Periodismo pensando que era la vía más directa para dedicarse a la literatura.

    Agobiado por la España gris de los años cincuenta, Arroyo se marcha a París en 1958, donde su vida dio un giro. Empezó a ganarse la vida haciendo dibujos y retratos que vendía en bares y cafés; se integra con un grupo de pintores que exponían en el Salón de la Joven Pintura y, poco a poco, se fue dando a conocer. Aunque las corrientes artísticas apuntaban a la abstracción, su obra se enmarca en la figuración narrativa; se ocupa de la historia con mayúsculas y también de la anécdota, de la pequeña historia, tratada en clave irónica y con gran colorido.

    En el París de los años sesenta desarrolló su faceta política; así lo expresa en cuadros como la serie de los cuatros dictadores o La mujer del minero Pérez Martínez; participa en la revolución de mayo del 68 y expresa su rechazo al franquismo, pero él no se considera un exiliado. También viajó a menudo a Italia donde sus cuadros se vendían con más facilidad; vivió seis meses en Milán y se relacionó con intelectuales próximos al PCI.

    En 1973 fue detenido en España, acusado de pintar cuadros caricaturizando al régimen. Fue expulsado a Francia y no recuperó el pasaporte hasta 1977. A principios de los ochenta decide regresar a España donde, poco a poco, se va integrando, pero no será hasta 1988 cuando el Museo Reina Sofía presentó su primera retrospectiva en España.

    Sus pasiones alcanzaban al boxeo y a los toros, expresiones violentas, pero donde reconocía un código de nobleza y de lucha del ser humano. Y los libros; Arroyo publicó una biografía del boxeador Panamá Al Brown, un dandy del cuadrilátero que murió olvidado en Nueva York a causa de los excesos en 1951; también Sardinas en aceite, El Trío Calaveras o Minuta de un testamento, en todos ellos mostraba su carácter polemista y apasionado.

    Documentos RNE recorre la figura de Eduardo Arroyo, un apasionado de España que siempre sintió una gran admiración por la cultura francesa, de la mano de Modesta Cruz. A comprender mejor su figura nos ayudarán sus amigos, el editor Alberto Anaut y el crítico Fernando Castro Flórez. También se muestran los testimonios de su colaboradora Fabienne di Rocco y de su esposa, Isabel de Azcárate.


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  • Documentos RNE se centra el golpe del coronel Casado. El acontecimiento que abocará el final de la Guerra Civil y el propio final de la República.

    El documental narra los 23 días que van desde el golpe del 5 de marzo al 1 de abril de 1939 en que concluye la guerra. Se analiza la división dentro de los mandos republicanos que provocó el golpe y, muy particularmente, el protagonismo del coronel Segismundo Casado, de Julián Besteiro y Cipriano Mera a la cabeza del llamado Consejo de Defensa Nacional, que aglutinó a los partidos republicanos, salvo el comunista, favorables a no prolongar una resistencia militar sin sentido, ante la desmoralización y el agotamiento, y rendir la República a cambio de la negociación de una paz con garantías para evitar la represión. Este consejo se autoproclamará como la principal autoridad de la República ante la dimisión del presidente Manuel Azaña, ausente en Francia.

    El relato comienza con el fin de la Batalla del Ebro y el hundimiento del frente de Cataluña, que marca el agotamiento irreversible de la República dentro de un contexto internacional desfavorable. Se abordan las luchas entre el jefe del gobierno Juan Negrín, partidario de resistir, y los favorables de la rendición, diferencias que se manifestaron con toda su crudeza en la reunión que Negrín celebra con los principales mandos militares en la base de Los Llanos (Albacete) el 16 de febrero. También se tratan los movimientos del Gobierno de Burgos, desde donde los mandos franquistas mellaban la resistencia republicana en la zona Centro-Sur a través de elementos infiltrados en la llamada Quinta Columna; la lucha interna republicana con la sublevación comunista en Madrid contra el Consejo de Defensa Nacional que dejó miles de víctimas; las estériles negociaciones de Gamonal para pactar una rendición con condiciones, un acuerdo que nunca llegó porque el interés de Franco, con la victoria total al alcance de la mano, era aniquilar completamente a la República; o la frustrada huida de miles de refugiados hacia Alicante, cuya salida al exilio fue impedida por la deserción de la Flota republicana el 5 de marzo.

    Documentos RNE narra el drama final de la República de la mano de Luis Miguel Úbeda. Para ello cuenta con los testimonios de especialistas que han publicado obras sobre este momento histórico: Ricardo Miralles, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco; Ángel Bahamonde, catedrático emérito de la Universidad Carlos III; Fernando Hernández Sánchez, profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Madrid; y Julián Vadillo, profesor de Historia de la Universidad Carlos III. Junto a ellos, se muestran testimonios históricos del Archivo de RTVE y se recrean los principales sucesos de este importante acontecimiento de nuestra historia reciente.


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  • El 27 de septiembre de 1975, el Régimen franquista ejecuta a cinco condenados a muerte por terrorismo; tres militantes del FRAP y dos de ETA. Estos ajusticiamientos sorprenden porque cinco años atrás, Franco había conmutado nueve penas de muerte a miembros de ETA, las del Proceso de Burgos, pero, sobre todo, porque el Régimen está agotado y el dictador enfermo.

    El terrorismo golpeaba al Régimen y los sectores duros pedían mayor contundencia. A partir del 14 de julio, tras los asesinatos de varios policías y guardias civiles, la Policía detiene a decenas de militantes del FRAP y de ETA. A los detenidos se les va a aplicar un nuevo decreto de forma retroactiva según el cual no es necesario demostrar que los detenidos estaban en el lugar de los hechos. Tras semanas de torturas e incomunicación, la Justicia Militar se hace cargo de los cuatro sumarios. Esto implica menos tiempo para las defensas y menos garantías para los procesados.

    Entre el 28 de agosto y el 19 de septiembre se celebran cuatro consejos de guerra. En ellos se dictan once penas de muerte sin posibilidad de recursos. Solo cabe el indulto, y esa prerrogativa corresponde al Jefe del Estado.

    A partir de ese momento se multiplican las presiones para que las penas capitales sean conmutadas. Pero el viernes, 26 de septiembre, Franco decide quién vive y quién muere. Indulta a seis, pero autoriza la ejecución de cinco.

    Al día siguiente en Burgos, Barcelona y Madrid, son fusilados Ángel Otaegui, Jon Paredes Manot, Xosé Humberto Baena, Ramón García Sanz y José Luis Sánchez Bravo.

    La reacción internacional es inmediata. Se retiran la mayor parte de los embajadores europeos, se pide la expulsión de España de las ONU… El fantasma del aislamiento internacional reaparece.

    El Régimen reacciona intentando mostrar músculo y el 1 de octubre convoca a miles de personas en la Plaza de Oriente. Allí Franco volverá a hablar de conspiración comunista y judeo-masónica. Será su último discurso público. Franco muere el 20 de noviembre. El Régimen moría matando.

    Documentos RNE ahonda en lo ocurrido en aquellos días de julio a septiembre de 1975. Mamen del Cerro narra la historia contando con el testimonio de dos de los protagonistas, Pablo Mayoral y Fernando Sierra, miembros del FRAP en 1975, que narran cómo fueron detenidos, torturados y juzgados en consejo de guerra. Mikel Paredes cuenta cómo fue el momento del fusilamiento de su hermano Jon -Mikel fue el único familiar de los cincos que pudo presenciar la ejecución-. También, María Victoria Sánchez Bravo describe las últimas horas de su hermano José Luis. Los abogados Miguel Castells, Paca Sauquillo y Magda Oranich, defensores de los procesados, explican las condiciones en que se desarrollaron los consejos de guerra, y el experto en terrorismo, Florencio Domínguez, explica la situación en los años setenta.


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  • El jazz, esa nueva música aparecida en las comunidades negras del sur de los Estados Unidos, de ritmo trepidante y rebosante de sensualidad y plasticidad, llega a España en las primeras décadas del siglo XX.

    Unida a los aires de modernidad que llegan desde Nueva York o París, el jazz se va a insertar en el espíritu de las vanguardias. Muchos artistas verán en este nuevo ritmo un punto de apoyo para romper con el pasado y buscar nuevas formas con las que ver y representar el mundo.

    Ramón Gómez de la Serna será uno de sus introductores; en su obra Jazzbandismo, de 1929, trazará el universo libertario del jazz desde su agudo y provocativo ingenio. Él mismo presentará la primera película sonora, El cantor de jazz, en la Residencia de Estudiantes con la cara pintada de negro y ataviado a lo minstrel. Minstrel eran esos espectáculos que llegaban de Norteamérica en los que se imitaba a la comunidad negra y que ya se representaban en España por los años 20. Destacados miembros de la generación del 27 mostrarán su gusto por la estética negra; Luis Cernuda, Pedro Salinas o Lorca, que se dejó envolver por los ambientes de los clubes neoyorquinos, dedicarán una especial atención hacia el mundo onírico generado por el jazz.

    Pero el jazz va a penetrar la sociedad entera, será una revolución cultural que alcance a todo el mundo. Su ritmo pegadizo y bailable, y su estética sensual, lo van a hacer muy popular. La Exposición Universal de Barcelona de 1929 y, sobre todo, la llegada de Josephine Baker a España en 1930, supondrán todo un aldabonazo. La sirena de los trópicos, con su escultural figura negra, enamoró a un público que cayó rendido ante el despliegue de sensualidad y exotismo que ponía en escena.

    Cabarets, clubes o cinemas, todo se verá inundado de la moda afroamericana. Compositores de zarzuela y revista adaptarán en sus obras números inspirados en el ragtime, el foxtrot o el charlestón. Numerosas cantantes, vedettes o cupletistas, como La Bella Chelito, Gloria Guzmán, Reyes Castillo -La Yankee- o La Goyita, popularizaron pegadizas y atrevidas melodías.

    Pero España no solo asistirá a la llegada de ritmos foráneos, sino que contribuirá a la creación de la nueva música negra. La presencia española en la Luisiana y la influencia de la música cubana a través de la rumba, que posee un patrón rítmico parecido, se dejará sentir en la obra de algunos pioneros del jazz, como es el caso de Jelly Roll Morton.

    Documentos RNE, de la mano de Alfredo Laín, se introduce en el ritmo sugerente y voluptuoso del jazz y su llegada a España. Para ello cuenta con las aportaciones de Juan Ignacio Guijarro, profesor de Literatura Inglesa y Norteamericana de la Universidad de Sevilla, y antólogo de Fruta Extraña. Casi un siglo de poesía española del jazz; Luis Martín, director del programa Solo jazz de Radio Clásica y director artístico del Festival Jazzmadrid; y José María García Martínez, periodista y autor de Del foxtrot al jazz flamenco. El jazz en España. 1919-1996.


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