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  • 1852 y 1853 están marcados en negro en la historia de Galicia. Tanto, que son conocidos como los annos de la fame (los años del hambre). A la pérdida de cosechas por las inundaciones, le siguió una epidemia de cólera morbo que diezmó la población.

    En ese contexto de calamidades, surge la figura del empresario orensano Urbano Feijóo Sotomayor; un antiguo negrero con intereses en Cuba que propone llevar a miles de gallegos a la isla caribeña para salvarlos del hambre y, de paso, cubrir la demanda creciente de mano de obra que tienen las plantaciones azucareras, acrecentada por los acuerdos internacionales sobre la trata, que obligaban a España a poner fin al comercio de esclavos.

    Urbano Feijóo concretó su idea en la Compañía Patriótico Mercantil. Un proyecto que, gracias al apoyo gubernamental, se convirtió en la más importante empresa de colonización de Cuba. La Compañía envió 1744 gallegos a la isla en sus ocho expediciones, entre marzo y agosto de 1854.

    Rápidamente se reveló como un caso flagrante de esclavitud encubierta. De hecho, en los primeros meses de funcionamiento habían fallecido ya más de trescientos inmigrados por culpa del cólera y de las pésimas condiciones de vida. Trabajaban de catorce a dieciséis horas bajo el sol cubano, con mala alimentación y por la cuarta parte del sueldo que cobraban los esclavos africanos liberados. Urbano Feijóo, que además de empresario era diputado, había prometido que, un gallego ha de hacer el mismo trabajo de dos negros y al precio que cuesta un esclavo.

    Pero los gallegos ni querían ni podían soportar esas duras condiciones y muchos se rebelaron y huyeron haciendo fracasar el proyecto. Muchos de los gallegos fugados se esconden como cimarrones en los palenques de los negros, dando pie al mito cubano de los esclavos ojiazules. Algunos de ellos consiguen mandar cartas a sus familias a través de escribientes en las que cuentan cuál es su penosa situación en la isla.

    A través del abogado Bernardo Placer, las cartas llegan al Congreso de los Diputados donde se creó una comisión para el estudio del caso. El dictamen aprobado el 28 de junio de 1855, declara rescindidos los contratos entre Urbano Feijóo y los inmigrados gallegos. Una decisión política que pasó de puntillas por la gravedad de los hechos, y que evitó que el Estado tuviera que asumir costosas indemnizaciones.

    Para esta documental sonoro, con la firma Juan Ballesteros, hemos contado con el testimonio de un descendiente de uno de esos 1744 gallegos esclavizados por Urbano Feijóo, Xulio Pardo, tataranieto de Antonio José Fernández; un hombre que llegó a La Habana en la primera expedición, el 6 de marzo de 1854. También recogemos las intervenciones de Ascensión Cambrón, profesora emérita de Filosofía del Derecho de la Universidad de La Coruña; y de Elisa Vázquez de Gey, autora de Una casa en Amargura. Junto a ellas, recuperamos del archivo de RTVE la palabra de expertos en la materia como los historiadores cubanos Óscar Zanetti y Carmen Barcia, de la Universidad de La Habana; Ricardo Lago, administrador de Xenealoxia.org o la escritora Bibiana Candia, autora de Azucre, entre otros.


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  • Helen Adams Keller es la persona sordociega más conocida de la historia que se convirtió en un símbolo, como queda ejemplificado por el hecho de que, el 27 de junio, cuando nació, esté declarado Día de las Personas Sordociegas. La vida de Hellen Keller es un ejemplo de superación personal que abrió el camino a las personas sordociegas. Demostró que podía ser educada, acceder al conocimiento, elaborar un pensamiento propio e involucrarse de forma activa al servicio de la sociedad.

    Helen nació sin ninguna discapacidad, pero a los 19 meses, a consecuencia de una enfermedad quedó sorda y ciega. Tuvo que construirse una nueva imagen del mundo con el tacto como principal sentido. La frustración de la incomunicación con su entorno la llevó a comportamientos cada vez más incontrolables.

    Anne Sullivan, fue su maestra y quien recondujo la situación. Con siete años, y tras un mes de trabajo, Helen comprendió que los signos que hacía Anne en la palma de su mano eran palabras y que todas las cosas tienen un nombre. Primero dominó el alfabeto dactilológico, luego aprendió el sistema braille y a escribir con una pauta especial, y, finalmente, a leer los labios y a hablar. Dominó el francés, el alemán, el latín y el griego. Además, fue la primera persona sordociega en el mundo que logró un título universitario.

    Pero, junto a esa historia de superación personal, hay una historia de compromiso social, menos conocida. Helen comprendió que la injusticia social estaba en buena medida en la base de las discapacidades. Además de defender al colectivo de personas ciegas, sordas y sordociegas, Helen se involucró en la lucha por los derechos civiles y la mejora de las condiciones de vida de los más desfavorecidos. Se hizo socialista, sufragista, pacifista, participó en marchas a favor de presos y huelguistas, denunció la explotación laboral o las infraviviendas.

    Visitó 35 países de los cinco continentes como embajadora de la Fundación Americana para Ciegos en el Extranjero. Escribió once libros, además de numerosos artículos, y dio cientos de conferencias. Se impuso un extenuante ritmo de trabajo que sólo la enfermedad pudo detener rebasados ya los ochenta años. Para entonces había logrado articular un pensamiento propio, un conjunto de creencias en las que aunaba su fe en Dios, con la convicción de que el progreso de la Humanidad y los avances sociales podían hacer de la Tierra un hogar mejor para todos.

    En el documental, de Luis Zaragoza, hemos contado con la participación de Pilar Gómez Viñas, coordinadora durante 25 años la Unidad de Sordoceguera de la ONCE; con Victoria Puig Samaniego, psicóloga en dicha unidad; con Silvia Rumeu, miembro del Grupo de Investigación-Acción Helen Keller y coordinadora del libro Prende la luz: escritos de Helen Keller ante la ceguera social; y con Rogelio Martínez Abellán, profesor de la Universidad de Murcia y autor de una biografía de Helen Keller y Anne Sullivan. Además, contamos con inestimables documentos en los que se puede escuchar la voz de Helen Keller, su maestra Anne Sullivan y su secretaria, Polly Thompson.


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  • En 2022, tras dos años de parón, San Fermín recupera su actividad festiva y Documentos RNE aprovecha para sumergirse en su universal espíritu.

    San Fermín, pasión en blanco y rojo, con la firma de Ignacio Leache, recorre sus momentos y ambientes más característicos, profundiza en sus orígenes e historia, y penetra en su desbordante espíritu festivo.

    Una sinfonía en blanco y rojo invade Pamplona entre el 6 y el 14 de julio y hace que su población se multiplique por siete en estas fechas. La efervescencia de la fiesta, unida a un poderoso sentimiento de alegría por vivir, inunda todos los rincones de la ciudad y se extiende a lo largo de sus 204 horas de diversión ininterrumpida.

    Un sentimiento universal que genera una de sus señas más genuinas: la unidad. Todo el mundo puede disfrutar por igual sin distinción de género, edad, creencias o clase social. Más allá del programa institucional, los Sanfermines surgen desde abajo. Su escenario principal es la calle y esto determina su amplio carácter social.

    El origen de San Fermín es religioso, pero, con el paso del tiempo, ha ido integrando elementos profanos hasta llegar a ser lo que hoy es. Una fiesta en la que domina la idea de hermandad y que ha resultado determinante en la identidad de la ciudad y sus habitantes y de toda Navarra. Un sentimiento que ha dado la vuelta al mundo y que se mantiene como un potente reclamo para visitantes de dentro y de fuera de España.

    Documentos RNE muestra los sonidos auténticos de la fiesta y de sus protagonistas. Cómo El Chupinazo explota en los corazones de toda la gente congregada en la Plaza del Ayuntamiento; qué pasa por la cabeza de un corredor de sus muldialmente famosos encierros que está a punto de jugarse la vida delante de las astas de los toros a cambio de nada, por un puro impulso emocional; qué les mueve a las peñas a compartir todo, comida, bebida y alegría, tanto en la plaza de toros como por las calles; cómo se siente un músico de la banda municipal de La Pamplonesa o de las diversas txarangas que acompañan a los actos festivos, después de agotadoras jornadas con sus instrumentos a cuestas; o cómo es posible que un cuerpo pueda aguantar tanta diversión continuada hasta que llega el Pobre de mí y se renueva la ilusión por un nuevo San Fermín el próximo año.

    Además, el documental cuenta con la participación del doctor en Historia y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, Juan José Martinena, que nos explica el origen de la fiesta y su transformación a lo largo del tiempo. Asimismo, el sociólogo y profesor de la Universidad Pública de Navarra, Carlos Vilches, nos ofrece las principales claves sociales de la fiesta: su sentimiento unitario y su contribución a la identidad de las pamplonesas y pamploneses.


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  • Documentos RNE aborda las músicas, cánticos e himnos que han acompañado a las revoluciones modernas: desde La Marsellesa, la pieza más versionada y difundida durante más tiempo, hasta el Grândola, Vila Morena, que sirvió de contraseña para el inicio de la Revolución de los Claveles en Portugal, en 1974.

    Con guion de Luis Miguel Úbeda, el programa muestra el proceso por el que una música termina siendo el símbolo o la representación de un movimiento revolucionario. Músicas que sirven para enaltecer el ánimo y para lanzar a las masas a la lucha. Desde las numerosas apropiaciones de una música popular o las diferentes versiones con las que estas se van adaptando para estimular la movilización, hasta los himnos que han sido compuestos exprofeso para expresar el espíritu revolucionario o las que han sido adoptadas casualmente.

    El influjo musical de la Revolución francesa y de La Marsellesa pronto traspasó a la monarquía Hispánica con mensajes diferentes a aquella, como en la Carmañola venezolana o la Canción americana, convertidas en banderas de las independencias de América.

    El documental repasa las principales músicas de las revoluciones modernas. Se repasa la azarosa vida del Himno de Riego en España, cuya vida como himno nacional solo duró un año, de 1822 a 1823. También se muestra cómo la ópera Masaniello provocó la revolución belga de 1830; cómo el Canto de los esclavos de Nabucco se transformó en el grito de la unificación italiana; o cómo Miguel Fleta cantó en las calles de Madrid, el 14 de abril de 1931, la versión española de La Marsellesa de la zarzuela homónima de Ramos Carrión, para dar la bienvenida a la Segunda República.

    También, hacemos un recuento del ciclo de canciones obreristas e internacionalistas en el momento histórico en que aparecen: Le temps des cérises como identificador de la Comuna de París; La Internacional y sus diferentes versiones y sensibilidades; La Varsoviana o Varshavianka, como la música de la revolución rusa de 1905, tema que en España se adoptaría durante la Guerra Civil transformado la letra para crear ¡A las barricadas!

    En el documental se escuchan estas músicas con sus diferentes versiones. Además, para explicar sus historias cuenta con los testimonios de Enrique Téllez, profesor emérito de la Universidad de Alcalá de Henares; María Nagore, de la Universidad Complutense de Madrid; Ígor Contreras, investigador de la música española de los siglos XIX y XX de la Universidad Complutense de Madrid; y María Gembero-Ustárroz, investigadora del Centro Superior de Investigaciones Científicas en la Institución Milà y Fontanals de Barcelona.


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  • Encarna Hernández, conocida como La niña del gancho, es la deportista española viva más longeva. En enero de 2022 cumplió 105 años. Se dedicó activamente al baloncesto durante 22 temporadas: fue jugadora en 7 equipos, la primera entrenadora y de las primeras mujeres árbitro. Todo entre 1931 y 1953.

    Nació en Lorca, pero su vida cambió cuando su familia numerosa se trasladó a Barcelona. Allí descubrió el baloncesto en 1929 y empezó a competir en 1931, con 13 años, en el Atlas Club que fundó con los chicos y chicas del barrio. La II República invitaba a las mujeres a participar en la vida pública y el deporte no es una excepción. En los años 30, sobre todo en Barcelona, fueron miles las jóvenes que se engancharon a deportes como el atletismo, el baloncesto o la natación.

    Justo cuando estalló la Guerra Civil en 1936, Encarna Hernández se encontraba en el estadio de Montjuic, preparada para competir en la Olimpiada Popular en pruebas atléticas, pero los juegos se frustraron por la urgencia bélica. No obstante, el deporte, y en particular el baloncesto, fue su vía de escape para superar la guerra civil y afrontar la postguerra.

    En 1941 la captó la Sección Femenina como jugadora y entrenadora. Al contrario que la mayoría de las mujeres de su época, Encarna Hernández siguió jugando al baloncesto 8 años después de casada, sus 8 temporadas en el FC Barcelona. Se retiró con 36 años, cuando decidió ser madre.

    Pero además de ser una deportista española pionera, Encarna Hernández, La niña del gancho, deja un enorme legado documental, ya que durante 80 años fue recogiendo fotografías, datos y recortes de prensa. Todas las imágenes están con los nombres de las jugadoras. Gracias a ella, a su memoria oral y a su archivo, se puede documentar la práctica deportiva femenina en España, en particular el baloncesto, en los años 30, 40 y 50 del siglo XX.

    Encarna Hernández, más de cien años de baloncesto, con la firma de Ana José Cancio, cuenta con la voz de la propia Encarna en declaraciones hechas a Elena Jiménez (TVE) cuando, con 103 años, mostraba una cabeza lúcida y una memoria privilegiada. Recuperamos secuencias del documental La niña del gancho (2016), película que da visibilidad no sólo a Encarna Hernández sino a toda una generación de mujeres deportistas silenciadas.

    Entrevistamos a la directora del documental, Raquel Barrera y a su hermana, la periodista Sara Barrera, que descubrió a Encarna Hernández cuando tenía 95 años. Participa también Daniel Justribó, estudioso del deporte en Cataluña antes de la guerra civil, que habla de la masiva incorporación de la mujer a la actividad deportiva en los años 30; y Dolors Ribalta, doctora en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y autora de la tesis Memoria oral de las deportistas catalanas durante la primera etapa del franquismo, relata cómo Encarna Hernández tuvo que someterse a los dictados de la Sección Femenina si quería seguir practicando baloncesto, como hizo hasta los 36 años.


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  • En 2022 se cumplen 40 años de la guerra de las Malvinas, Documentos RNE se detiene en este conflicto bélico que resultó decisivo para el devenir político de los países enfrentados y que trajo relevantes consecuencias internacionales. La derrota argentina en el conflicto del Atlántico Sur aceleró el final de su dictadura militar, mientras la dura reacción del Reino Unido resucitó la popularidad de Margaret Thatcher. La contundente victoria electoral de la Dama de Hierro y su alianza con el presidente estadounidense Ronald Reagan servirían para afianzar el eje capitalista que facilitó la caída del comunismo.

    En el otoño austral de 1982 la decadente junta militar argentina, liderada por el teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, en busca de un golpe de efecto, lanzó una operación para recuperar la soberanía de las Islas Malvinas, ocupadas por Inglaterra desde 1833, subestimando la respuesta del Reino Unido, que en ese momento pasaba por una grave crisis económica y política.

    Un exultante Galtieri, envalentonado por la sencilla toma de las Malvinas el 2 de abril, lanzó un profético desafío al gobierno de Thatcher: Si quieren venir, que vengan. Días después llegaba a aguas malvinenses un escuadrón compuesto por más de ciento veinte barcos británicos y aviones de guerra de última generación. La diferencia de fuerzas enseguida se puso de manifiesto.

    En los 74 días que duró la guerra hubo duras batallas: 649 soldados argentinos, 255 británicos y 3 civiles perdieron la vida. La derrota provocó una gran herida emocional en Argentina, aunque la sociedad y los sucesivos gobiernos parecieron dar la espalda tanto a los excombatientes como a las familias de los fallecidos y desaparecidos. Solo gracias a un informe sobre los caídos argentinos, elaborado por el soldado británico Geoffrey Cardozo, rescatado del olvido por una fundación de veteranos, permitió avanzar en las identificaciones con técnicas de ADN.

    El conflicto territorial sigue latente. La posición británica, reforzada tras la victoria, es opuesta a cualquier negociación sobre la soberanía de las Malvinas. El referéndum realizado entre la población malvinense en 2013, fue contundente: el 98,9% votó a favor de seguir siendo británicos. Enfrente, la reivindicación argentina proclamada en su constitución: la recuperación del archipiélago es objetivo permanente e irrenunciable.

    El documental, con guion de Álvaro Soto, repasa el desarrollo del conflicto con la participación de algunos de sus protagonistas, como los excombatientes argentinos Julio Aro, presidente de la fundación No Me Olvides; y Óscar Doria, suboficial retirado de la fuerza aérea. Participa también el excoronel británico Geoffrey Cardozo, responsable de la creación del cementerio argentino de Darwin y del informe que facilitó las identificaciones. El programa indaga además en la presencia de españoles en esta guerra; pescadores como Fernando Otero que, a bordo del buque Usúrbil, fueron obligados a realizar una arriesgada labor de vigilancia para la Armada. La panorámica del enfrentamiento se completa con las voces de Rogelio Núñez, investigador del Real Instituto Elcano; y la periodista Leila Guerriero, autora de La otra guerra. Una historia del cementerio argentino en las Islas Malvinas.


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  • Ana María Matute vivió casi noventa años (1925-2014), pero le gustaba decir que no pasó de los doce. Ocupó un sillón de la Real Academia Española. Fue una de las voces más singulares de la narrativa española del siglo XX, recibió los premios más importantes de la literatura en castellano y fue varias veces candidata al Nobel.

    Decía que escribir era para ella una forma de ser y de estar en el mundo. Por eso, su vida y su obra no pueden separarse. Su infancia, que en alguna ocasión dijo que es más larga que la vida, fue fundamental. Por eso, muchos de sus protagonistas eran niños, o los adultos que recuerdan su niñez.

    Pronto la literatura fue para ella un refugio ante la extrañeza de un mundo que no entendía. Fue además una puerta a través de la que podía habitar los mundos vividos o creados por otros. Y fue un camino para expresar el mundo propio que iba inventando como alternativa a aquel que no le gustaba.

    Ana María Matute nació en una familia burguesa de Barcelona, de madre riojana y padre catalán. Una torre de marfil, un mundo lleno de convenciones y de hipocresía que poco tenía que ver con la vida, y donde, desde pequeña, supo que no encajaba. Se sintió mucho más cómoda en Mansilla de la Sierra, el pueblo de su madre, donde conoció unos niños más pobres y más auténticos. Y donde conoció en profundidad el bosque, ese paisaje que también formó parte de muchas de sus obras.

    Ana María comenzó a escribir y a publicar muy pronto. Su primera novela, Pequeño teatro, la escribió a los 17 años, con la que doce años después ganó el Premio Planeta. Quedó semifinalista del Premio Nadal en 1947 con Los Abel, la primera novela que publicó y que había escrito con 19 años. Su irrupción en el panorama literario español fue la de una voz fresca y singular, que se adelantó a algunas técnicas que tendrían éxito muchos años después, como los microrrelatos o los mundos fantásticos de resonancias medievales.

    Su vida atravesó el éxito profesional en los años cincuenta y sesenta, en paralelo a algunos sufrimientos personales, como su doloroso fracaso matrimonial. En 1971 entró en una depresión que la apartó de su actividad, cuyas causas, según reconoció años después, tenían que ver con todas las malas experiencias personales de los años anteriores. Pero en 1996 llegó el resurgimiento definitivo con una novela de casi mil páginas que llevaba 25 años sin terminar: Olvidado rey Gudú. Recibió el Premio Cervantes en 2010 como culminación de toda su obra.

    Érase una vez... Ana María Matute, con la firma de Luis Zaragoza, cuenta con la participación de María Paz Ortuño, amiga de Ana María Matute y experta en su obra; y con Jorge de Cascante, autor de El libro de Ana María Matute: antología de literatura y vida. Gracias al Archivo de RTVE, además, se podrá oír no sólo la voz de la propia Ana María Matute, sino también las de sus hermanos José Antonio y José Luis, su hijo Juan Pablo o su amiga Esther Tusquets.


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  • Tony Leblanc fue una de las figuras más populares y características del mundo del espectáculo español durante la segunda mitad del siglo XX. Polifacético artista, trabajó como actor, bailarín, director de cine y teatro, humorista, escritor de guiones y libretos, empresario y productor. Además, fue boxeador y futbolista, y prolífico autor de canciones, algunas especialmente famosas.

    Ana Vega Toscano, autora de este documental sonoro, se acerca a las múltiples facetas de un artista que fue gran estrella del teatro musical español, actividad que compaginó con un extenso trabajo cinematográfico y con su destacada participación en TVE, donde fue pionero con actuaciones emblemáticas.

    Su verdadero nombre era Ignacio Fernández Sánchez, y nació un 7 de mayo de 1922 en el Museo del Prado de Madrid, para ser más exactos en la Sala de los Tapices de Goya, según afirmó en su biografía. Su primera actuación fue a los 8 años, cuando participó en un sainete infantil con la obra El contrabando, de los hermanos Álvarez Quintero. Su actividad profesional comenzó como bailarín de claqué, actuando durante la guerra civil. Fue entonces cuando decidió adoptar el nombre de Tony junto al segundo apellido de su padre, Leblanc, para su carrera artística. Finalizado el conflicto, su formación como bailarín le sirvió para entrar como boy en la compañía de Celia Gámez. Su primera oportunidad importante en el teatro fue en el Circo Price con Carlos Saldaña, Alady.

    Por esas mismas fechas una casualidad hizo que consiguiera su primer papel con diálogo en el cine en la película Los últimos de

    Filipinas. De esta forma, inició una carrera imparable que le llevó a tener una extraordinaria popularidad. Además de ser un actor destacado en muchos títulos clásicos, como Los tramposos, Las chicas de la cruz roja, El astronauta, y tantas otras, fue director y guionista de tres películas muy personales, entre las que destaca El pobre García por sus toques autobiográficos. No tan conocido es su interés por figurar en todos los aspectos del espectáculo: de hecho, colaboró en la creación de sus espectáculos teatrales de forma integral, desde hacer coreografías a escribir el libreto.

    Es destacada su contribución al teatro musical español, particularmente con revistas que podemos llamar de variedades. Espectáculos que estuvo haciendo toda su vida con grandes éxitos como Lo verás y lo cantarás, o Te espero en Eslava.

    Para TVE creó personajes que se hicieron muy populares, como Kid Tarao, Cristobalito Gazmoño o don Anselmo Carrasclás, y protagonizó sketches de corte vanguardista, como el famoso número de la manzana que hizo en Esta noche fiesta, de José María Íñigo.

    El programa cuenta con la participación de Francisco Quintanar, que fue director de los programas Historia de nuestro cine y Cine de barrio, de TVE, y del musicólogo Carlos Figueroa, investigador del teatro musical español del siglo XX. Igualmente se muestran numerosos testimonios del propio Tony Leblanc, pertenecientes al Archivo de RTVE.


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  • En 2022 se cumplen 500 años de la muerte de Elio Antonio de Nebrija, gramático, lexicógrafo y uno de los humanistas más destacados del Renacimiento español.

    Nació en 1444 en la localidad sevillana de Lebrija como Antonio Martínez de Cala en una familia de agricultores acomodados dueños de sus tierras, pero, debido a su identificación con las familias de la antigüedad romana que habitaron la Bética, cambió su nombre por el de Elio Antonio de Nebrija.

    Tras pasar unos años como bachiller en Artes en Salamanca, su estancia en la universidad de Bolonia le cambió su carrera. De allí regresó convertido en un humanista y un gramático. Su objetivo principal será entonces recuperar el latín clásico deteriorado por las delirantes interpretaciones del latín medieval. Con este propósito escribió en Salamanca, donde ejercía como catedrático de Gramática Sus Introductiones latinae, un manual para el conocimiento del latín que tuvo mucho éxito en Europa.

    Nebrija fue un hombre bien relacionado con el poder. Mantuvo buenas relaciones con personas de la talla del cardenal Cisneros, el arzobispo Fonseca o la propia reina Isabel la Católica. Relaciones de las que supo sacar el beneficio necesario para poder dedicarse a su obra filológica y humanista.

    Precisamente al servicio del maestre de la Orden de Alcántara, Juan de Zúñiga, con quien pasó veinte fecundos años, publicó su famosa Gramática del castellano, la primera completa en lengua romance. Obra que se adelantó a su tiempo y que servirá para las gramáticas de las lenguas amerindias. También compuso dos diccionarios, latín-español y español-latín, y, como buen humanista, ensayos sobre temas variados como la medicina, el derecho o la educación.

    Nebrija también decidido impulsor de la imprenta en Castilla y uno de los primeros autores en escribir directamente para ella. Su visión de la modernidad le llevó a hacer un hábil uso de los privilegios reales para recibir regularmente sustanciosos derechos de autor.

    Sin embargo, su celo en depurar el uso del latín le llevó a querer enmendar los errores gramaticales que, en su opinión, arrastraba La Biblia. La Inquisición le puso en el foco y solo la intervención de su amigo, el cardenal Cisneros, evitó el proceso abierto por el Santo Oficio.

    Nebrija pasó sus últimos años en Alcalá de Henares, acogido precisamente por Cisneros, donde murió el 2 de julio de 1522, a los 78 años.

    Elio Antonio de Nebrija, la lengua compañera del saber, con guion de Modesta Cruz, recorre la vida del humanista andaluz con la intervención de especialistas en su vida y obra: el académico y escritor, Darío Villanueva; Pedro Martín Baños, uno de los máximos expertos en Nebrija; el lingüista José Antonio Millán, autor de una reciente biografía del personaje; y el profesor Diego Moldes, coordinador de la Comisión Quinto Centenario de Antonio de Nebrija.


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  • El Archivo Histórico de la Nobleza (AHNOB) es una institución estatal dependiente del Ministerio de Cultura y Deporte que se encarga de conservar, describir y difundir la documentación que ha generado la nobleza española desde la Edad Media.

    Desde su creación, en 2011, el AHNOB se instala en el antiguo Hospital de Tavera de Toledo, un edificio diseñado en 1541 por Alonso de Covarrubias y que está considerado una de las joyas arquitectónicas civiles del Renacimiento español.

    El AHNOB es una institución cultural pública dedicada a los documentos nobiliarios única en el mundo. En sus más de seis kilómetros de estanterías alberga ciento cincuenta y ocho fondos documentales e información de unos dos mil títulos nobiliarios. La mayoría de los fondos están compuestos por documentos en papel o pergamino, pero también hay otros objetos como banderas, medallas, mapas, dibujos, escudos o fotografías.

    El documento más antiguo que se conserva en el AHNOB está datado en el año 943. Es un pergamino escrito en latín y con letra visigótica que recoge la concesión del conde Assur Fernández al monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña. Entre los documentos más llamativos destacan las primeras cartas de Colón, los referidos a la Batalla de Lepanto, las Comunidades de Castilla o las Partidas en galaico-portugués de Alfonso X el Sabio.

    En Documentos RNE hacemos el recorrido sonoro por el AHNOB a través del hilo conductor de un documento histórico al que damos vida, precisamente firmado por Alfonso X. Nos referimos al privilegio rodado que rubricó el rey Sabio en 1263 refrendando los fueros que había concedido su abuelo, Alfonso IX de León, a los pobladores de la Puebla de Sanabria.

    Partimos del nacimiento en Sevilla de este pergamino y seguimos su recorrido por los archivos de las distintas casas nobiliarias a las que ha ido perteneciendo a lo largo de su historia. Esto nos lleva al origen de los títulos nobiliarios, a la conformación de los archivos de la nobleza española y de cómo, ya desde mediados del siglo XIX, el Estado español se hace cargo de buena parte de la documentación nobiliaria.

    El seguimiento de este privilegio rodado nos va conduciendo por los departamentos del AHNOB. Hacemos una parada especial en el taller de restauración por el que pasó nuestro documento protagonista nada más llegar al Archivo con el fin de recuperar la textura y humedad originales.

    En El archivo de la nobleza, la casa de la memoria nobiliaria, con la firma de Juan Ballesteros, contamos con los testimonios de algunos profesionales del AHNOB: Arantxa Lafuente, su directora; Miguel Gómez Vozmediano, Jefe de Referencias; Alejandra Laguna, Jefa de Conservación; y María Burgaleta, restauradora. Además, conversamos con el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba y autor de La nobleza en la España Moderna, Enrique Soria Mesa; y con José Miguel de Mayoralgo y Lodo, conde de los Acevedos y Letrado de la Diputación de la Grandeza de España y Títulos del Reino.


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  • El Archivo Histórico de la Nobleza (AHNOB) es una institución de estatal que se encarga de conservar, describir y difundir la documentación que ha generado la nobleza española desde la Edad Media.

    Desde su creación, en 2011, el AHNOB se instala en el antiguo Hospital de Tavera de Toledo, un edificio diseñado en 1541 por Alonso de Covarrubias y que está considerado una de las joyas arquitectónicas civiles del Renacimiento español.

    El AHNOB es una institución cultural pública dedicada a los documentos nobiliarios única en el mundo. En sus más de seis kilómetros de estanterías alberga ciento cincuenta y ocho fondos documentales.

    El documento más antiguo que se conserva en el AHNOB está datado en el año 943. Es un pergamino escrito en latín y con letra visigótica que recoge la concesión del conde Assur Fernández al monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña. Entre los documentos más llamativos destacan las primeras cartas de Colón, los referidos a la Batalla de Lepanto, las Comunidades de Castilla o las Partidas en galaico-portugués de Alfonso X el Sabio.

    En Documentos RNE hacemos el recorrido sonoro por el AHNOB a través del hilo conductor de un documento al que damos vida, precisamente firmado por Alfonso X (del que en 2022 se celebra el octavo centenario de su nacimiento). Nos referimos al privilegio rodado que rubricó el rey Sabio en 1263 refrendando los fueros que había concedido su abuelo, Alfonso IX de León, a los pobladores de la Puebla de Sanabria.

    Partimos del nacimiento en Sevilla de este pergamino y seguimos su recorrido por los archivos de las distintas casas nobiliarias a las que ha ido perteneciendo a lo largo de su historia. Esto nos lleva al origen de los títulos nobiliarios, a la conformación de los archivos de la nobleza española y de cómo, ya desde mediados del siglo XIX, el Estado español se hace cargo de buena parte de la documentación nobiliaria.
     


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  • Documentos RNE se detiene en uno de los mitos más potentes del imaginario colectivo de Estados Unidos y que exportó por todo el mundo con enorme éxito. La leyenda de Buffalo Bill hunde sus raíces en el salvaje oeste americano, pero también en la imaginación desbordante de su fuerte espíritu fabulador.

    Buffalo Bill nació en el condado de Scott (Iowa) el 26 de febrero de 1846, bajo el nombre real de William Frederick Cody, y pasó su juventud en las grandes praderas del medio oeste. Trabajó de cowboy y arriero, fue cazador de bisontes para el ferrocarril y explorador del ejército, participó activamente en las guerras indias y buscó fortuna a fuego junto a personajes tan turbios como Wild Bill Hickok.

    Sus habilidades como jinete y tirador, unidas a su profundo conocimiento del territorio y de las costumbres de los indios, le convirtieron en pieza importante de la conquista del oeste americano. Pero Cody trascendió con mucho su condición de hombre de las praderas.

    Su vida cambió cuando el escritor Ned Buntline le eligió como figura literaria para sus exitosos folletines sobre Buffalo Bill. Cody decidió confundirse con su personaje de ficción, primero en el teatro y después en su propio circo. Creó para su Buffalo Bill’s Wild West un relato mítico de aventuras del salvaje oeste, un atractivo universo inventado que trascendió fronteras.

    Buffalo Bill fue, en buena medida, el inventor del western, pero no solo eso, también forjó una identidad nacional para un país en proceso de construcción. Muchas de las claves del espíritu

    nacional de Estados Unidos surgen de la puesta en escena de su circo, lugar de refugio de figuras legendarias como el gran jefe sioux Toro Sentado o la extraordinaria tiradora Annie Oakley.

    Buffalo Bill hizo su propia conquista del civilizado este ejerciendo de médium con la naturaleza salvaje del oeste. Su tremendo éxito le llevó a cruzar el océano para ser aclamado en Londres, París, Roma o Barcelona. Allí donde plantaba su carpa sonaba la marcha The Star Spangled Banner, que terminaría convertida en el himno de Estados Unidos años después de su muerte.

    Buffalo Bill, la construcción de una leyenda, con guión de Ricardo Aguilera, explora los elementos reales e imaginarios de su potente figura con las aportaciones de los escritores y especialistas: Alfredo Lara, director de la Colección Frontera de la editorial Valdemar; José Antonio López, historiador militar y autor de Las guerras indias en Norteamérica; Manuel López Poy, periodista y autor de Érase una vez en el oeste; historia, cine y guía del western; Jordi Solé, periodista y autor de la novela El revólver de Buffalo Bill; y la catedrática de Historia Contemporánea Aurora Bosch, autora de Historia de los Estados Unidos, 1776-1945.


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  • Documentos RNE, con guion de Luis Miguel Úbeda, aborda las difíciles y tensas relaciones entre la II República y la Iglesia católica marcadas por la desconfianza y el antagonismo. Un pulso que tendrá una importante consecuencia para la historia reciente de España y que terminará substanciando el ideario del nacionalcatolicismo propio del régimen franquista.

    España aprobó en 1931 una constitución laicista. En ella, la recién estrenada II República incorporó algunos elementos liberales que chocaban con el poder y los intereses del poderoso clero español: la separación de la Iglesia y el Estado, por primera vez en la historia de España, la expulsión de los jesuitas y el fin del monopolio católico en la enseñanza.

    La Iglesia evolucionó desde el acatamiento inicial a la legalidad vigente, a apoyar abiertamente al bando franquista durante la guerra, hasta acabar fundiéndose con él en una estrecha alianza tradicionalista.

    El programa ahonda en los diferentes aspectos que caracterizó la pugna desde que se proclama la II República: la lucha interna del clero entre moderados y duros; las disputas iniciales con la Santa Sede y la salida del cardenal Segura –primado de España-; los incendios de Iglesias el 11 y 12 de mayo de 1931; el debate constitucional sobre el artículo 26, que sancionó la separación de la Iglesia y el Estado; el proceso de rearme social y político de la Iglesia y de la derecha española; la revolución de Asturias del 34, en la que fueron asesinados tres docenas de religiosos, preludio de las generalizadas matanzas de clérigos en el verano del 36; la ascensión del cardenal Gomá y las relaciones de la Iglesia con Franco y la Falange.

    El programa reproduce estos momentos a partir de los escritos de sus principales protagonistas. Además, cuenta con el análisis de los investigadores, Julio de la Cueva Merino, de la Universidad de Castilla-La Mancha, especialista en las relaciones entre el catolicismo y el secularismo en la España del siglo XX; José Ramón Rodríguez Lago, de la Universidad de Vigo e historiador de las relaciones Iglesia-II República y Archivos Vaticanos; Miguel Ángel Dionisio Vivas, de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid; Alejandro Camino, investigador en la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en la historia de la Iglesia en España desde la perspectiva de género; y Ángel Luis López Villaverde, de la Universidad de Castilla-La Mancha.


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  • En 2022 se cumplen 25 años de la muerte de Pilar Miró y en Documentos RNE recordamos su figura, tenaz y frágil a la vez. Una mujer fuerte, con fama de dura y malhumorada, pero que, según sus amigos, escondía un corazón sensible y vulnerable. Gracias a su constancia logró abrirse camino en el mundo audiovisual: fue la primera mujer realizadora de TVE, y también fue pionera en ocupar cargos como la Dirección General de Cinematografía y la Dirección General de RTVE.

    Pilar Miró fue una niña débil y callada dentro de una rígida familia de militares, pero que era feliz cuando iba al cine a ver las sesiones dobles. Tras probar con Derecho y Periodismo, entró en la Escuela de Cinematografía y desarrollar su verdadera vocación.

    En 1962 entró en TVE donde ocupó diferentes trabajos hasta que consiguió realizar programas dramáticos. Suyos fueron muchos Estudio 1 y episodios de Los Libros o Curro Jiménez.

    Pero será en 1976 cuando logró su sueño de dar el salto al cine. La petición, interpretada por Ana Belén y Emilio Gutiérrez Caba, fue su primera película. Esta obra le acarreó algunos inconvenientes con la censura, pero con su segunda película los problemas aumentaron. El crimen de Cuenca narraba la historia real de dos pastores inocentes obligados a confesar un crimen bajo torturas. La película se convirtió en un símbolo de la libertad de expresión y, aunque era la Transición, se le abrió un proceso penal militar.

    Fueron años difíciles para Pilar cuyo delicado corazón tuvo que ser intervenido para implantarle unas válvulas. Salió del trance con una película intimista, Gary Cooper que estás en los cielos.

    Tras la victoria socialista de 1982, Pilar Miró es nombrada Directora General de Cinematografía. Desde este cargo impulsó el cine de calidad a través de la conocida Ley Miró. Después ocupó la Dirección de RTVE, un puesto que asumió con ánimo renovador, pero que terminó con una amarga experiencia. Pilar Miró fue acusada de presunta malversación de fondos, en el que existía un trasfondo lucha política. Aunque el juez terminó sobreseyendo el caso, fue objeto de un linchamiento mediático.

    Entretanto su corazón había sufrido una nueva operación para sustituirle las válvulas. Pero ella se volcó en su pasión por el cine. Antes había realizado Werther, sobre el personaje operístico que le fascinaba. Después llegaron Beltenebros, El pájaro de la felicidad y El perro del hortelano por el que obtuvo dos premios Goya.

    En 1997 estaba inmersa en una intensa actividad. En los últimos años había dirigido teatro, óperas y la transmisión para TVE de las bodas de las infantas Elena y Cristina. Dos semanas después de esta última, fallecía de un infarto fulminante. Tenía 57 años.

    Documentos RNE ofrece un retrato de esta luchadora, con guion de Modesta Cruz, a partir de su propia voz. Además, cuenta con la participación de sus amigos y críticos Carlos Heredero y Fernando Lara. Y, gracias al Archivo de RTVE, rescatamos los testimonios de personas muy cercanas a ella, como Antonio Gasset, Mercedes Sampietro, Diego Galán, Carmen Maura, Emma Suárez, Pedro Almodóvar o Javier Aguirresarobe.


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  • Cuando se evocan las cárceles en la dictadura franquista, la atención suele centrarse en los presos políticos. Pero los otros, los comunes, sufrieron también las consecuencias de una legislación anticuada y represiva. La Transición tuvo que abordar el cambio hacia un sistema penitenciario que se ajustara a la Constitución, en el que la reinserción social de los reclusos primara sobre el castigo, y en el que se superaran las graves deficiencias de las prisiones: higiene y sanidad, alimentación, acceso a la educación y a la cultura, actuación de los funcionarios...

    En ese tiempo, las cárceles vivieron un movimiento de presos comunes agrupados en la Coordinadora de Presos en Lucha, COPEL. Su gran reivindicación fue lograr una amnistía similar a la que se estaba concediendo a los presos políticos. Junto a ella figuraban otras reivindicaciones como la depuración de jueces y funcionarios de prisiones o la mejora de las condiciones de vida.

    El punto de inflexión se produjo en la conocida como la batalla de Carabanchel: un motín el 18 de julio de 1977 y en el que cientos de presos permanecieron cuatro días en el tejado de la prisión. Desde entonces, motines, incendios, huelgas de hambre y autolesiones, fueron noticia casi a diario.

    La tensión llegó al límite el 14 de marzo de 1978, cuando el militante de la COPEL Agustín Rueda murió a consecuencia de la paliza propinada por algunos funcionarios en Carabanchel. El día 22, los GRAPO asesinaron al director general de Instituciones Penitenciarias, Jesús Haddad, con el que se había iniciado un cambio de rumbo para pacificar las cárceles.

    Su sucesor, Carlos García Valdés, llevó a la práctica esas líneas de actuación. Atendió algunas de las reivindicaciones de los presos: permisos de salida, visitas vis a vis, traslado de presos al régimen de segundo o tercer grado cuando era posible, etc. Aunque hubo algún episodio espectacular, como la fuga de 45 presos de la cárcel Modelo de Barcelona, el 2 de junio de 1978, las cárceles se fueron pacificando. Además, el apoyo social a la COPEL se esfumó en un país cada vez más preocupado por la inseguridad ciudadana y el orden público.

    En septiembre de 1979, el rey sancionó la Ley General Penitenciaria, la primera ley orgánica de la democracia, prueba de la importancia que las cárceles habían adquirido en los últimos dos años. La transición penitenciaria en España se consolidó y, aunque seguiría habiendo algunos motines y huelgas de hambre, la situación en las cárceles sería ya distinta.

    Para la elaboración de este documental, con guion de Luis Zaragoza, hemos contado con la participación de dos miembros de la COPEL, Agustín Moreno y Manuel Martínez. También con Carlos García Valdés, director de Instituciones Penitenciarias en1978 y 1979, y principal artífice de la Ley General Penitenciaria. Y con los especialistas César Lorenzo, autor del libro Cárceles en llamas: el movimiento de presos sociales en la transición, y Antonio Andrés Laso, autor de Concordia en las Cortes y violencia en las cárceles: la transición penitenciaria española.


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  • Radio Exterior de España cumple 80 años en 2022. Aunque no recibió ese nombre hasta 1978, las emisiones en onda corta de Radio Nacional comenzaron de forma regular el 15 de marzo de 1942. Durante los años de la guerra fría tuvo una doble función: combatir el comunismo y servir de nexo de unión entre los emigrantes españoles y sus familias.

    Tras la restauración de la democracia en España y la caída del bloque soviético, Radio Exterior de España abandonó esa función combativa y el tono paternalista con sus ciudadanos en el extranjero para dar a conocer, en diez idiomas, la realidad de nuestro país en el mundo. Aunque los satélites de comunicaciones primero, e Internet más tarde, favorecieron la calidad sonora y el alcance de sus programas, la emisora internacional de Radio Nacional de España no piensa abandonar la onda corta hasta que esas nuevas tecnologías se hayan implantado mayoritariamente en Iberoamérica y otros rincones del planeta que son objetivo prioritario de sus emisiones.

    Este programa recoge, a modo de álbum sonoro, algunos de los testimonios históricos de Radio Exterior y de otras emisoras en onda corta con las que compitió en los momentos más críticos de sus 80 años de vida.

    Este programa fue realizado para el 70 aniversario en 2012 y en el 80 aniversario en 2022 se ha actualizado con lo ocurrido en los últimos años.


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  • El 30 de abril de 1972 moría en Suiza Clara Campoamor, una de las más destacadas figuras de la primera mitad del siglo XX en España, protagonista de excepción de la vida política en las décadas convulsas previas a la guerra civil. Clara Campoamor, liberal y feminista, firmado por Ana Vega Toscano, ahonda en la personalidad de esta polifacética mujer, abogada y política, activista por los derechos civiles, escritora y traductora. Una de las mentes más lúcidas de su época.

    Nacida en febrero de 1888 en una familia humilde tuvo que trabajar desde joven, pero, gracias a su tesón, logró concluir sus estudios de derecho, y convertirse en una de las primeras abogadas españolas. Mientras tanto, Clara Campoamor había desplegado una intensa actividad centrada en la lucha de los derechos de la mujer. Desarrolló una decidida actividad periodística, destacó como polemista en debates públicos, y participó en la vida asociacionista de las mujeres: ella misma fundó en 1931 la Unión Republicana Femenina. Tras la proclamación de la II República, logra un escaño en el Congreso de los Diputados por el Partido Radical. Como única mujer en la Comisión Constituyente, defiende el derecho al voto de la mujer, incluso en contra de la opinión de su propio partido y otras formaciones del hemiciclo que temían que el sufragio femenino favoreciera a las opciones de la derecha.

    Clara Campoamor consiguió finalmente el derecho al voto de la mujer, tras una intensa batalla dialéctica. Sin embargo, en las elecciones de 1933 no revalidaría su escaño, y aunque desde el gobierno le ofrecen la Dirección General de Beneficencia, Clara Campoamor termina dimitiendo por incompatibilidad con la línea política y abandonando el Partido Radical.

    Clara Campoamor mantuvo siempre con gran coherencia e independencia su línea ideológica liberal, moderna y avanzada. Ya apartada de la vida política, publica una de sus obras más importantes El voto femenino y yo. Mi pecado mortal. Cuando estalla la guerra civil, y temiendo por su vida, parte al exilio. Tras un viaje lleno de dificultades se instala en Suiza, y apenas un año después edita en París La revolución española vista por una republicana, obra esencial para conocer los acontecimientos de su época. Hasta 1955 vivirá en Argentina y después en Suiza, pero nunca pudo regresar a España donde el régimen la acusaba de haber pertenecido a la masonería.

    El programa cuenta con la participación de la escritora e investigadora Isabel Lizarraga Vizcarra y el investigador Juan Aguilera Sastre, autores de los libros sobre Clara Campoamor, La forja de una feminista. Artículos periodísticos 1920-1921 y Del Foro al Parlamento. Artículos periodísticos 1925-1934, así como del libro Clara Campoamor de viva voz. Igualmente cuenta con el investigador y escritor Luis Español Bouché, traductor y autor de la edición crítica de La revolución española vista por una republicana; y también de Concha Fagoaga, autora de la monografía Clara Campoamor, la sufragista española. El programa se completa con dramatizaciones de una selección de textos de la propia Clara Campoamor y de las sesiones del congreso en las que participó.


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  • El 9 de marzo de 1966 cuatrocientos cincuenta representantes de los estudiantes de la Universidad de Barcelona se congregaron clandestinamente en el convento de los Capuchinos de Sarriá de la capital catalana para constituir oficialmente el Sindicato Democrático de la Universidad de Barcelona (SDEUB). El encuentro, que no hubiese durado más de hora, se convirtió en un encierro de casi tres días por la intervención de la Policía franquista, que cercó un recinto religioso al que no podía acceder sin autorización eclesiástica según el Concordato entre la Santa Sede y el Estado español.

    En la llamada Capuchinada, además de los delegados de los estudiantes, en la constitución del SDEUB participaron en calidad de invitados una treintena de intelectuales y profesores universitarios, entre los que cabe destacar a Salvador Espriu, Carlos Barral, Joan Oliver, Maria Aurèlia Capmani, José Agustín Goytisolo y Jordi Rubió, el represaliado ex director de la Biblioteca de Cataluña, que presidió el acto.

    La Brigada Político- Social de Barcelona, a cuyo mando estaba el contundente comisario Vicente Juan Creix, trató de expulsar a los estudiantes del convento nada más tener conocimiento de que la asamblea constituyente del SDEUB se estaba celebrando allí. Sin embargo, las condiciones que puso la Policía franquista (registro y entrega de la documentación) no fueron aceptadas ni por los estudiantes, ni por sus prestigiosos invitados.

    Ante esa situación, los monjes capuchinos pusieron en práctica uno de sus tres preceptos más relevantes: la acogida. La hizo posible el provincial de esa orden en Cataluña, Joan Botam, que protegió a los asistentes como huéspedes del convento.

    Tras dos días de negociaciones del propio Joan Botam, tanto con el obispo de Barcelona, Monseñor Modrego, como con el gobernador civil, Ibáñez Freire, desde el palacio de El Pardo de Madrid se dio la orden de desalojar el convento haciendo caso omiso al Concordato. Concluía así La Capuchinada, un acontecimiento que marcó sin retorno al movimiento estudiantil español, ya que el SDEUB fue el primer sindicato democrático constituido durante el franquismo. También supuso un hito en la política catalana porque La Capuchinada dio pie a la creación de la Mesa Redonda (antecedente de la Asamblea de Cataluña), plataforma política unitaria frente a la dictadura.

    Lo que ocurrió en el convento de los Capuchinos en aquellos días lo cuentan en este documental, con la firma de Juan Ballesteros, cinco representantes de los estudiantes de la Universidad de Barcelona en aquel curso 1965/1966: Ramón Torrent, Joaquim Viaplana, Mariona Petit, Joan Clavera y Albert Corominas. Documentos RNE, también ha entrevistado al monje capuchino presente en el encierro Enric Castells y al catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona, Carles Santacana.


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  • En 2022 se cumple el 60º aniversario de la ejecución de Adolf Eichmann en Israel, Documentos RNE se adentra en las circunstancias de la captura, juicio y ajusticiamiento de la persona que organizó la infraestructura y ejecución de la Solución Final nazi, el Holocausto judío.

    Un comando israelí secuestró en 1960 en Buenos Aires a este antiguo teniente coronel de las SS, refugiado en Argentina después de la guerra. Aquella captura, ordenada por el gobierno de Israel vulnerando las normas internacionales, también puso de manifiesto la impunidad en la que vivían numerosos criminales de guerra nazis en países de América Latina, España y otros.

    El juicio de Jerusalén a Adolf Eichmann se abrió el 11 de abril de 1961 y se prolongó hasta el 15 de diciembre: 8 meses en 114 sesiones, en el que se juzgó la responsabilidad personal del oficial nazi, pero también el Holocausto mismo (la Shoá, en hebreo).

    El desfile por el estrado de decenas de supervivientes para testimoniar sus terribles sufrimientos, caló hondo en la sociedad israelí. La memoria de la Shoá empezó a incorporarse desde ese momento a la identidad nacional del joven país.

    Adolf Eichmann se defendió tratando de diluir su responsabilidad personal en la del Estado alemán y en la de los altos dirigentes nazis. Él solo habría actuado como un funcionario aplicado que ponía en práctica las órdenes que recibía. La sentencia dictaminó que, incluso, admitiendo ese argumento, el hecho de que un hombre participara en crímenes de tal magnitud durante años debía pagarse con la máxima pena.

    Eichmann fue sentenciado a muerte por crímenes contra el pueblo judío, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra y ahorcado el 1 de junio de 1962.

    El juicio de Jerusalén tuvo como secuela una polémica intelectual tras la publicación de Eichmann en Jerusalén, de Hanna Arendt, quien asistió al juicio enviada por The New Yorker. Arendt acuñó un término polémico, que aún hoy está en discusión, la banalidad del mal: la colaboración irreflexiva y sin preocuparse por las consecuencias de personas corrientes con la política criminal de regímenes autoritarios.

    En el programa, con guion de Luis Miguel Úbeda, han participado el historiador Avraham Milgram, exdirector del Museo Yad Vashem de Jerusalén y especialista en historia de los judíos, antisemitismo y Holocausto; Efraim Zadoff, doctor en Historia Judía en América Latina e investigador asociado de la Universidad Bar-Ilan; Alejandro Baer, catedrático de Sociología y director del Center for Holocaust and Genocide Studies de la Universidad de Minnesota; Hernando Valencia, profesor de Derecho Internacional de los Derechos Humanos, antiguo procurador en Colombia y especialista en Derecho Penal Internacional; y Fina Birulés, especialista en la obra de Hanna Arendt, profesora de Filosofía de la Universidad de Barcelona y fundadora del Grupo Arendtiano de Pensamiento y Política.


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  • Actor, cineasta, dramaturgo, novelista, poeta, articulista, guionista de cine, radio y hasta presentador de televisión. Y, también, un gran conversador. Muchos artistas dentro de Fernando Fernán-Gómez del que, desde el 28 de agosto de 2021, celebramos su centenario.

    A su abuela, la mítica actriz María Guerrero, se remonta el linaje artístico de Fernando Fernán Gómez. Nacido en Lima en 1921 durante una gira de la Compañía María Guerrero, su madre lo crió en Madrid sin un padre, hecho que le generó el estigma de ser hijo natural. Fue algo que pesó en mí muchísimo declaró el propio Fernán-Gómez.

    Este documental sonoro recupera la genealogía de sus pasiones desde su infancia: la literatura, el cine o la interpretación.

    El historiador del cine y actual director de la Cineteca de Madrid, Luis Parés, nos cuenta cómo fueron los comienzos en la interpretación y cómo, a través de su madre, comenzó a pisar los escenarios. Tras ser descubierto por Jardiel Poncela comenzó una carrera por el cine que le llevó a trabajar con los directores más importantes del momento: Juan de Orduña, Edgar Neville o Sáenz de Heredia. Su cabello pelirrojo y su estatura, le ayudaron a conseguir papeles en títulos ambiciosos, como Botón de Ancla (1948) o Balarrasa (1951) que lo convirtieron en una estrella.

    Después llegó su faceta de cineasta. Su fama de actor y su curiosidad lo llevaron a dirigir, producir e interpretar Manicomio (1954), El mensaje (1955), El mundo sigue (1963), El extraño viaje (1964) o El viaje a ninguna parte (1986), y hasta 30 títulos que incluyen algunas de las más notables obras del cine español, como apunta el investigador, historiador del cine y catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Santiago de Compostela, José Luis Castro de Paz.

    Su amigo, el escritor Luis Alegre, autor junto a David Trueba del documental La silla de Fernando, nos cuenta cómo, a pesar de su fama de cascarrabias, Fernando era capaz de convertir una conversación en una obra de arte. Alegre también nos habla de su faceta literaria y de cómo el prestigio de la obra teatral, Las bicicletas son para el verano levantó su carrera tras unos años en los que Fernán-Gómez quedó atrapado a caballo entre dos épocas, después de la llegada del Nuevo Cine español.

    Para la elaboración de este programa, el equipo de Documentos RNE pudo visitar la última residencia de Fernando Fernán-Gómez, llamada La Luna, donde aún reside su nieta, Helena de Llanos, que nos mostró los espacios de trabajo de su abuelo, así como documentos, dibujos, guiones y materiales de muchas de sus películas. Helena además es cineasta y estrena en salas comerciales, el mismo viernes 11 de febrero de 2022, su largometraje Viaje a alguna parte, dedicado a su abuelo.

    Además, su amigo, el actor José Sacristán, nos cuenta algunas cariñosas anécdotas de los rodajes junto a Fernán-Gómez.


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